Life Balance ofrece programas orientados a las necesidades de los trabajadores, padres y madres, cuyo fin es generar estrategias dirigidas a la mejora de las relaciones familiares desde el contexto laboral.
Los Programas Life Balance están orientados a las empresas que quieren destacar de una forma familiarmente responsable.
Un estudio realizado por Catherine Conger, profesora de Desarrollo Humano y Comunitario de la Universidad de California en Davis, reunió a un grupo de 384 pares de hermanos y a sus padres, revelando que si una madre y/o un padre tiene una marcada preferencia por uno de sus hijos/as, estos tendrán un menor bienestar emocional cuando sean adultos. Mientras que los otros pueden sentir resentimiento, los favoritos pueden experimentar el rechazo de sus hermanos y sobre - estrés por las expectativas de sus progenitores. Al final, concluyó que el 65% de las madres y el 70% de los padres exhibían una clara preferencia por uno de sus hijos, normalmente el más mayor.
Además el 85% de los hijos/as percibe favoritismo hacia uno de ellos/as.
Es normal que los padres sientan mayor afinidad por alguno de sus hijos/as pero deben de ocuparse en crear vínculos diferenciados de acuerdo a la personalidad de cada niño.
CÓMO EQUILIBRAR LA BALANZA
Entendiendo que los hijos/as son diferentes a los padres e incluso pueden tener talentos e intereses completamente opuestos.
Las normas del hogar deben de ser claras y exigir su cumplimiento a todos los hijos/as, matizándolas sólo de acuerdo con la edad de cada hijo/a.
Evitando proyectar en los hijos/as los objetivos que los padres no alcanzamos en nuestra niñez.Eso implica No ver a los hijos/as como medio de realización personal.
Si nuestros hijos/as se quejan por el favoritismo hacia un hermano/a, es un tema que tendremos que hablar con él/ella y proponer soluciones.
El favoritismo no necesariamente genera una reacción traumática en los niños, pero nosotros como psicólogos, aconsejamos tratar de crear vínculos especiales con cada hijo/a.
La clave es que ninguno se sienta menos querido/a.
Hoy 15 de mayo, es el Día Internacional de las
Familias. Por eso desde esta sección y por el trabajo que la Fundación O’Belén
realiza con los menores y sus familias, queremos reflexionar acerca de cómo todos
y especialmente las familias, podemos educar
a niños felices.
La familia es la unión
de personas que comparten un proyecto vital en común. Entre los miembros de la
misma familia se generan fuertes sentimientos de pertenencia y de compromiso
personal; estableciéndose relaciones intensas de afectividad, reciprocidad y
dependencia. Estas características hacen que la familia tenga características muy especiales y con unas funciones muy importantes dentro de
nuestra sociedad.
Que los
niños nazcan y crezcan en una familia tiene una enorme importancia en su
desarrollo y los padres tienen la responsabilidad de asumir nuevas funciones
para asegurar que su hijo se desarrolle de forma plena en el seno de su
familia. Estas funciones son:
El desarrollo de la propia imagen y de la
autoestima
La familia es el marco principal donde el niño va a ir creando la imagen de
sí mismo, su autoconcepto, y donde va estableciendo la valoración positiva o negativa
de sí mismo, es decir, su autoestima. El lograr un entorno donde el niño/a
pueda generar una imagen personal de sí mismo/a y una autoestima positiva es un
aspecto fundamental de la tarea que tienen que asumir los padres.
El desarrollo de la personalidad
Relacionado con el desarrollo del
autoconcepto está el desarrollo de la personalidad. La familia es el primer
escenario en el que el niño va relacionarse con otros miembros de su especie y
por lo tanto, donde va a desarrollar un estilo de comportamiento determinado,
los padres son modelo de sus hijos/as en todo momento, por eso es importante
que nosotros trabajemos lo que les queremos transmitir y no arrastremos las
situaciones del día, emociones, ideas que vivimos en otros contextos como por
ejemplo el laboral.
La transmisión de valores y la cultura
La familia va a ser el primer elemento de transmisión de los valores éstos,
van a ser la base de la socialización del niño en una cultura determinada con
unas determinadas costumbres y con un determinado bagaje cultural.
El desarrollo emocional
La familia supone para los hijos, el apoyo seguro donde experimentar e ir
aprendiendo a ser persona. El apego y los vínculos emocionales padres e hijos
son el elemento clave que asegure el bienestar psicológico y emocional del
niño. Teniendo una base segura, el niño puede afrontar las situaciones nuevas
que la vida le va a ir ofreciendo, construyendo su autoconcepto, sus propios
principios éticos y su personalidad.
En definitiva, la familia es la base fundamental de la socialización de
los niños y niñas, aunque no en exclusiva. La escuela, los amigos e incluso los
medios de comunicación van a ser otros escenarios fundamentales en el
aprendizaje. Sin embargo, aunque todos ellos son importantes, la familia
es el único escenario permanente y seguro que el niño va a
disfrutar, los amigos varían, en la escuela cambian los profesores y los
compañeros pero, los padres sin embargo, permanecen y por ello, van a ser las figuras
de referencia a lo largo de la vida.
Irritabilidad, conducta desafiante, lloros continuos o sentimiento de soledad son los síntomas más habituales de la depresión infantil. Un trastorno cada vez más frecuente entre los niños que pasan muchas horas solos en casa porque sus padres trabajan, según alerta la psicóloga Laura Rojas-Marcos.
Asegura que el 40% de los españoles, de entre 6 y 12 años, están toda la tarde solos en casa, invierten este tiempo en ver la televisión o jugar con la videoconsola. Una situación cada vez más frecuente en los hogares del siglo XXI y que, según los expertos, puede afectar al comportamiento e incluso provocar trastornos psicológicos en los pequeños.
La resiliencia ha sido reconocida
como un aporte a la promoción de la salud mental, así entrenarla es vital ya que resulta enriquecedora del
potencial humano.
Es importante que
esta perspectiva, cada vez esté más integrada en las empresas y se conviertan
en “Empresas resilientes” para ello lo importante es que la organización se marque
como perspectiva, formar y capacitar a
sus empleados en el perfeccionamiento de la resiliencia, ya que,
indefectiblemente beneficia a la empresa que todos se superen día a día, no
sólo en las competencias técnicas sino en lo emocional, para mejorar el clima
laboral y enfrentar cualquier crisis socio-económica o cambio importante que
pudiese surgir, como las actuales situaciones que muchas organizaciones están viviendo.
El ámbito laboral puede ser un lugar estresante
por algunas condiciones que requieren algún tipo de adaptabilidad especial. La
falta de iluminación, elementos de trabajo, comodidad para realizar las tareas,
cambios de días y horarios o lugares de trabajo, relaciones interpersonales
conflictivas, viajes constantes, superposición de roles, plazos de entrega de
trabajo poco flexibles, generan altos niveles de negatividad y
frustración.
Los desafíos que proponen los lugares de trabajo,
en la actualidad, suponen una gran carga de tensión para la mayoría de las
personas.
Fomentar la
capacidad de ser resilientes, significa atravesar los desafíos con la mayor
naturalidad posible, mantener el buen nivel de relaciones interpersonales, la
calidad de vida en el trabajo, el desempeño, la productividad, a pesar de las
dificultades es una competencia clave, que muchas organizaciones se han
propuesto fomentar entre sus empleados.
Desde
Lifebalance sabemos la importancia de trabajar desde el ámbito de las
organizaciones la dimensión emocional, ya que las empresas que forman en dichas competencias y concretamente en resiliencia, activan seis puntos fundamentales en las relaciones laborales:
Buscan
favorecer los contactos cara a cara entre empleados de manera no conflictiva.
Aplican
políticas claras consensuadas entre todos.
Incentivan la
cooperación y buena convivencia.
Se fomenta el aprendizaje mutuo de dar y
recibir apoyo y afecto.
Se ponen
metas realistas para desarrollar la autoestima de los empleados.
Promueven la
participación de todos en la toma de decisiones.
Si a los puntos
anteriores sumamos la práctica de incentivar a los equipos a través de charlas
coloquio, talleres acerca de temas que van más allá de lo meramente laboral, sobre cómo llevar una vida sana a través de una
alimentación saludable, el ejercicio, la utilización del ocio personal y
familiar, la resiliencia será potenciada y mejorarán las relaciones y la
capacidad de superar situaciones estresantes, que no repercutirán en otros
ámbitos del trabajador.
La resiliencia
no es solo un concepto más dentro de la psicología laboral, sino que es una
gran herramienta que otorga una ventaja competitiva al grupo de trabajo,
para atravesar situaciones que generan frustración y resistencia, de
manera positiva, convirtiendo a cada momento difícil en una oportunidad de
crecimiento.
Por eso desde Lifebalance
sabemos que es ganancia segura que las empresas den el gran salto formativo encaminado a que sus empleados manejen, no las habilidades técnicas como se ha venido haciendo hasta la actualidad, sino la importante dimensión emocional.
El 70% de los españoles se
declara feliz a pesar de la crisis económica y el trabajo pasa a ser la
prioridad para conseguir la felicidad.
Tener una personalidad resistente, hacer uso de la creatividad y del buen humor
y apoyarse en la familia y amigos son las claves para mantener una buena salud
emocional a pesar de la crisis que está viviendo la sociedad en la actualidad.
Así lo ha afirmado el psicólogo de USP San Jaime Joaquín Cantó, quien
añade que “en una situación tan adversa para las personas como la actual crisis
económica, tratamos de encontrar un equilibrio entre nuestros problemas y
soluciones”.
Y parece que los españoles estamos logrando mantener una buena salud emocional
en este entorno negativo. Según un estudio realizado por la Universidad
Complutense de Madrid (UCM) a 3.000 personas de entre 18 y 65 años, casi un 70%
de los españoles se declara ‘feliz’ a pesar de la crisis económica que está
sufriendo la sociedad, aunque las prioridades en la vida de los ciudadanos han
cambiado y ahora el trabajo ocupa el primer lugar en detrimento de la familia y
la salud.
En estos momentos de inestabilidad laboral, el trabajo se convierte en el
primer factor para alcanzar la felicidad para un 36% de los españoles, seguido
de la familia con un 20% y de la salud, con un 18,5%. Por el contrario, antes
de la crisis económica, la familia era la principal fuente de felicidad (35%),
seguido de la salud (32,5%) y en último lugar se situaba el trabajo (20%).
El especialista de USP San Jaime Joaquín Cantó recomienda, a la hora de no
dejarse vencer anímicamente por la crisis económica o la falta de empleo,
aplicar la conocida como ‘Psicología Positiva’. “Según este modelo, las
emociones positivas pueden ser canalizadas hacia la prevención, el tratamiento
y el afrontamiento, de forma que se transformen en verdaderas armas para enfrentar
los problemas que surjan”.
La personalidad resistente, la
creatividad, el optimismo y el humor son las claves de esta ‘psicología
positiva’, para una buena salud emocional
La personalidad
resistente consiste en aprender de las experiencias traumáticas y encontrar
beneficios en ellas, termino denominado resiliencia, para así moderar el estrés y conseguir una
fuerte sensación de control sobre los acontecimientos. Las personas que se
ciñen a este perfil logran interpretar las malas experiencias como una parte
más de la existencia.
La creatividad, por su parte, nos
ayuda a desplegar diferentes ideas que nos ayuden a resolver un problema,
cambiando el enfoque del mismo y buscando soluciones más adecuadas para afrontar
las circunstancias adversas. También el
optimismo es un arma esencial para alcanzar la felicidad, ya que actúa como
potenciador del bienestar y la salud.
Por último, el doctor Cantó cita el
humor como otra fuente de gran felicidad: “La investigación científica ha
demostrado que la risa es capaz de reducir el estrés y la ansiedad y mejorar
así la calidad de vida y la salud. El humor permite liberar tensiones y disipar
preocupaciones. Es una de mas maneras más fáciles, rápidas, seguras, económicas
y socialmente aceptables de generar una sensación positiva”. Además, la risa es algo muy contagioso, y por
ello fomenta el refuerzo social mediante la cohesión interpersonal.
“Por todo ello, es recomendable hacer uso de la risa para reducir aquellos momentos
difíciles que nos generen malestar emocional, así como buscar actividades que
no diviertan, disfrutar del tiempo libre y apoyarnos en la familia y amigos.
Debemos aceptar las cosas que no podemos cambiar y luchar por las que sí
podemos modificar”, concluye el psicólogo.
Según el estudio, un 46,6% de los encuestados declara haber
vivido su momento más feliz de 2011 con su familia, mientras que un 38,4% lo
hizo con su pareja y un 10,7% con sus amigos.
“El apoyo social, es decir, la familia, conocer gente nueva, mostrar
y recibir afecto o tener alguien con quién compartir las dudas y problemas, es un elemento crucial y determinante para
la felicidad”.
La eliminación de cualquier tipo de discriminación en los
lugares de trabajo (funciones de puesto, formativa, retributiva, etc.) es la
estrategia fundamental para combatir la discriminación en cualquier lugar, ayudando
a superar prejuicios y estereotipos. La igualdad en el empleo es importante
para la libertad, dignidad y el bienestar de Las personas. El estrés, la moral
baja y la falta de motivación son sentimientos que prevalecen entre las
personas que son objeto de discriminación, por lo que percibir diferente
salario realizando un mismo trabajo puede afectar a su autoestima, reforzando
los prejuicios contra dichas personas e influyendo negativamente en su
productividad. Además eliminar tanto
dicha discriminación, como cualquier
otra es también importante para el funcionamiento eficiente de los mercados de trabajo y la competitividad empresarial,
además de permitir expandir y
desarrollar el potencial humano y en
este caso el femenino, de una forma más
efectiva. (ILO, 2003: 25-26)
El“Informe sobre desigualdades salariales”elaborado por la UGTcon
motivo del Día de la Igualdad Salarial ( 22 de febrero) reflejó que las mujeres españolas ganan 5.744 euros menos al año
que los hombres españoles por trabajos iguales, o que para recibir el mismo
salario las mujeres deberían trabajar 82 días más al año.Además,
constató que la brecha de salarios teniendo en cuenta el género pasó del 22% al 22,55% en el último año.
De acuerdo a los datos manejados en la última Encuesta de
Estructura Salarial que data de 2010,la brecha española fue mayor a la mediaexistente en
la Unión Europea. Argumentan que la causa de la desigualdad en
el país, entre hombres y mujeres obedece a las políticas de recortes, según
publica el sitio web: Lainformación.es
Quienes
llevaron a cabo el informe también sostienen que uno de los principales motivos
de discriminación son los complementos salariales que incluyen elpago de horas extrasy otro plus. Los otorgados en el
sector privado son el doble que los del sector público.
Las
mujeres son las que reciben menores salariosy
por tanto percibirán menos pensiones y prestaciones.
Por
sectores,enel área de la cienciay los servicios auxiliares la brecha puede alcanzar el 30%mientras
que en otros masculinizados o feminizados el porcentaje es menor. Por ejemplo,
en la construcción es del 9,22% y en la educación del 11,02%.
También
hay variaciones entre comunidadessiendoNavarra la que registra mayor brecha con 26%respecto a Extremadura,
Baleares y Canarias que registran menor diferencia entorno a un 15%.
La diferencia salarial entre hombres y mujeres viene explicada por una
serie de factores como: la discriminación directa, ya que algunos hombres ganan
más que las mujeres en el mismo puesto de trabajo; la infravaloración del
trabajo, ya que trabajos que requieren la misma capacidad, cualificación y
experiencia están infravalorados en la mujer; y segregación en el mercado
laboral, debido a que hombre y mujeres tienden a trabajar en empleos
diferentes. Otros factores apuntan, además, a: tradiciones y estereotipos,
puesto que las carreras profesionales entre los dos géneros tienden a ser
diferentes por la formación educativa y, finalmente, la conciliación de la vida
profesional y la vida familiar, dado que las mujeres tienen más dificultad para
la conciliación, las tareas familiares no están compartidas equitativamente y
la tasa de empleo de las mujeres con hijos dependientes es menor que en el
hombre.
La
falta de corresponsabilidad en las tareas domésticas y en el cuidado de la
familia sigue siendo un factor que condiciona la carrera profesional las mujeres. De ahí la importancia del reparto de
tareas domésticas, la importancia de que se acojan ambos padre y madre a la
jornada laboral reducida al tener hijos/as, que la responsabilidad del cuidado
de las personas mayores de nuestro entorno familiar se comparta por igual, para
que esta diferencia salarial no se vea inferior a la de los hombres.
Por
esto,muchas están soportando un
“sobretrabajo” para poder sostener a su familia.
Estudios realizados sobre la diferencia salarial de género indican que la
eliminación de ésta supondría: la creación de una sociedad más justa e
igualitaria; la creación de empleos de calidad; se beneficiarían las empresas,
los trabajadores/as, y se disminuiría el número de procesos y reclamaciones.
Ganando todos.
Fuentes:
-Estudio – documento: DESIGUALDADES DE GÉNERO EN EL MERCADO LABORAL: UN PROBLEMA ACTUAL. Autora. María Antonia Ribas Bonet Departament d’Economia Aplicada Universitat de les Illes Balears.