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lunes, 24 de junio de 2013

CONVIERTE TUS EMOCIONES EN PRODUCTIVIDAD


La tensión emocional provocada por la crisis interfiere directamente con las relaciones cotidianas; buscar estímulos positivos permite mejorar la percepción de cada día.
Por lo tanto las actitudes negativas influyen directamente en el desempeño laboral cotidiano.
El entendimiento del mundo, lo realizamos a nivel cognitivo pero lo experimentamos con el emocional. Por ello nuestra percepción de la realidad tiene mucho que ver con la congruencia entre la expectativa emocional que tenemos respecto a algo, y lo que emocionalmente experimentamos; por ejemplo si la película de miedo realmente nos asustó la reconocemos como "buena", y si nos hizo reír más que asustarnos, entonces no habrá cumplido la expectativa que teníamos respecto a ella y no lo aprobaremos.
Las emociones impactan en nuestra conducta, para bien y para mal. Hay muchas cosas que no hacemos porque nuestras emociones nos lo impiden y esto también afecta en todos los ámbitos.
En situaciones sociales y económicas como las que vivimos, nuestras emociones están a flor de piel y por varias razones, a veces hemos postergado muchas, aguantamos otras, si somos líderes de equipos es a nosotros a quienes nos toca tranquilizar a los demás, pero nuestra emocionalidad sigue presente.
Tenemos miedo, estrés, incertidumbre, un sentimiento legitimo de preocupación y agobio; Lo importante es ser consciente de las mismas y lograr un cambio de actitud, desde el mismo momento que demos cuenta de esto, ya que si dejamos pasar los cambios, tratar  de ser positivo cada día será más difícil, porque cada día habrá menos espacio en tu saco mental de emociones.

La reacción en cadena principalmente se da por acumulación; no por repetición del estímulo (si te cuento el mismo chiste 10 veces seguidas dejas de reírte). Así desde Life Balance y la Fundación Internacional O’Belén, queremos acercaros algunos consejos que consideramos de gran utilidad para que la emocionalidad trabaje a favor de uno y no en su contra:

1.    Ten especial cuidado con las emociones que te permites los primeros minutos del día, ya que estas modifican la química de tu cerebro y te hacen susceptible o no a otras emociones.
2.    Prepara desde la noche anterior toda tu rutina matutina, la de tus hijos, familia, es preferible cansarte unos minutos más, en la noche, arreglando la ropa, los almuerzos, las tareas, que desgastar tu actitud en detalles logísticos por la mañana,  generando estrés por pequeñeces desde el comienzo del día.
3.    Busca empezar el día con estímulos de emociones positivas, puedes, por ejemplo, charlar tranquilamente en el desayuno, dejando tiempo para disfrutar de ello, preparar un montón de fotos de tus hijos y hacer la rutina de revisar 5 cada mañana, inclusive compartirlas en el desayuno, etc.
4.    De camino al colegio es importante escuchar música, charlar en el coche acerca de algo divertido, jugar adivinanzas, hasta dejarlos en la escuela o realizar cualquier cosa que genere emocionalidad positiva.
5.    Especialmente ocupa tu mente en el traslado de tu casa a la oficina, si sabes que en el camino habrá tráfico o te espera un largo trayecto de transporte público; conscientemente decide ocupar tu mente en un buen libro, en las clases de inglés, en escuchar la radio o en repasar la receta de cocina que harás al llegar a casa, pero mantén ocupados tus pensamientos para que la parte cognitiva reine y no te permita emocionalidad negativa antes de llegar a la oficina.
6.    No te enganches en emociones de displacer, déjalas pasar.
7.    Practica la tolerancia.
8.    Hablar de la crisis y de situaciones negativas genera acumulación pero también libera emocionalidad, es decir, por un lado te descargas pero por el otro tienes que escuchar la versión de tu interlocutor, lo que te da nuevos estímulos adversos. Procura escoger adecuadamente a las personas para descargarte, busca liderazgo, fortaleza y actitud posita en ellos, si alguien te escoge a ti, escucha con tu hemisferio cognitivo, no con el emocional.
9.    Si estás viviendo un nivel emocional adverso elevado, toma una pausa, interrumpe unos minutos tu tarea cotidiana para romper el efecto acumulativo.
10.    Haz ejercicio, es buen momento para usar la endorfina para descargar  tus emociones y te hará disfrutar de un sueño más profundo y reparador.
11.    En casa con tus hijos, familia  o pareja, disfruta de la calidez, de las emociones positivas que hay entre la familia  y trata de ser empático, sobre todo tenemos que mencionar que  los niños se angustian mucho con el efecto acumulador de ver angustiado a sus padres, aunque lo que les suceda nada tenga que ver con ellos o con la familia.
12.    Antes de dormir es importante hacer un breve inventario mental de todas las cosas buenas que uno tiene en su vida, salud, familia, techo, privilegios y agradecerlo. Agradécete a ti mismo también por lo que has logrado.

La crisis puede traer momentos complicados pero lo que realmente altera el equilibrio emocional no es el derrumbe, sino la cantidad de tiempo que tardemos en remover los escombros.

Necesitas que todo tu talento este enfocado en pro de tus objetivos productivos y que tus emociones sean usadas como palancas proactivas de la acción.


Piensa, reflexiona y actúa para conseguir productividad con tus emociones.





miércoles, 5 de junio de 2013

Reflexionando O´Belén: ¿Qué entorno quieres para crecer?

Según el nivel de responsabilidad familiar del entorno del empleado que una organización quiera establecer con ellos. Podemos obtener y estar en distintos tipos de entornos.

Conocer y evaluar que los ámbitos familia y trabajo se enriquecen mutuamente le permitirá a las empresas implementar flexibilidad y asumir la responsabilidad familiar corporativa para obtener mejores resultados, ya comprobados con una mayor productividad, más competitividad y sostenibilidad, y por supuesto más responsabilidad reflejada en un mayor compromiso y fidelización de sus colaboradores. 

El modelo diferencia cuatro entornos dentro de las organizaciones: 

  • Contaminante.
  • Difícil.
  • Positivo.
  • Enriquecedor.



Adquirir un entorno enriquecedor implica sistemáticamente facilitar la conciliación trabajo - familia. 

 Dentro de los valores de la dirección  en dicho entorno se destaca:


  • el apoyo emocional.
  • el apoyo instrumental.
  • un modelo a seguir y la gestión de las políticas.


Se trata de un proceso que está alineado con un liderazgo de dimensión más allá de un mero resultado ya que tiene motivaciones trascendentes además de los motivos intrínsecos y extrínsecos con los que la organización se beneficia.

¡Identifica y elige!

miércoles, 29 de mayo de 2013

Reflexionando O' Belén: Las 100 mejores frases para ser feliz


Queremos acercaros aquello que las personas consideran importante para ser feliz en el trabajo. Adecco ha realizado, por medio de una muestra anecdótica pero ilustrativa,  una encuesta abierta a 1.800 personas en las que se les ha plateado dicha idea "qué es lo que te hace falta para ser feliz en tu trabajo". 

Algunos de estos aspectos podrían hacer reflexionar a muchas empresas para hacer más feliz la vida laboral a sus empleados... 



“Más amistad, más dinero y menos rutina” (funcionario de 45 a 55 años). 

“Seguridad de empleo, promoción de cursos y mejora, un pequeño incremento salarial” 
(informático de 35 a 44 años). 
“Necesito sentirme útil, ver que lo que hago tiene resultados, no tanto económicamente como 
en satisfacción de los requisitos de los clientes. Necesito sentirme valorada” (ingeniera de 35 a 44 años). 
“Tener un horario que me permita compatibilizar mi vida laboral con mi vida privada, así tener 
más tiempo para vivir” (informática de 35 a 44 años). 
“Estar más fresco en verano” (mecánico de 45 a 55 años). 
“Madrugar menos” (mecánico de 35 a 44 años). 
“No tener un 5% de descuento en mi nómina por una crisis que yo no he provocado” 
(funcionario de 35 a 44 años). 
“Un marco legal estable y coherente, menos burocracia sin sentido y estabilidad económica, a 
día de hoy no garantizada” (farmacéutico de 35 a 44 años). 
“Teletrabajo desde casa” (informático de 25 a 34 años). 
“Saber aguantar tu trabajo, ya es una felicidad” (funcionario de 35 a 44 años). 
“Nada, todo es perfecto” (funcionaria de 35 a 44 años). 
“Que mi jefe tenga mejor carácter” (contable de 45 a 55 años). 
“Cambiar de trabajo o no trabajar” (administrativa de 35 a 44 años). 
“Ver que la demás gente rinde igual o más que yo y que no pierde el tiempo en el trabajo con 
facebook's y compañía” (administrativo de 25 a 34 años). 
“Tener contrato fijo” (enfermera de 25 a 34 años). 
“Cambiar mi mesa de lugar” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Ganar más, trabajar menos y que mi jefe muera lentamente” (abogado de 45 a 55 años). 
“Horario continuo. No trabajar por las tardes” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Volver a mi antiguo trabajo” (administrativo de 35 a 44 años). 
“Que me toque una primitiva y jubilarme” (informático de 45 a 55 años). 
“Cobrar mejor, llevo 8 años cobrando lo mismo” (educadora de 35 a 44 años). 
“Superiores debidamente formados” (policía de 35 a 44 años). 
“Menos presión laboral y algún compañero menos mala persona” (contable de 35 a 44 años). 
“Mejores relaciones con mis jefes” (policía de 35 a 44 años). 
“Que se cumplan los horarios del sector y que dejen de utilizar la cultura del miedo para obligar 
a hacer horas gratis y no poder conciliar la vida personal” (administrativo de 35 a 44 años). 
“Libertad de acción, aceptación de ideas, poder planificar mi tiempo según me convenga” 
(educadora de 35 a 44 años). 
“Cambiar a menudo de puesto” (informático de 25 a 34 años). 
“Que mi jefe se jubile” (abogada de 25 a 34 años). 
“Que me dejen hacer mi trabajo como lo hacía antes y no hacer el que no me pertenece por 
falta de personal” (dependienta de 25 a 34 años). 
“Más amabilidad en la gente” (conductor de 45 a 55 años). 
“Un trabajo más relacionado con lo que he estudiado, donde me den opciones de aprender 
más, coger experiencia, con opción de mejor sueldo y puesto fijo” (administrativa de 25 a 34 
años). 
“Pasión” (criminalista de 35 a 44 años). 
“Aprobar la oposición y ser funcionario, en lugar de sustituto” (informático de 25 a 34 años). 
“Ser mi propio jefe, trabajar por cuenta ajena. En muy pocas empresas se consigue  satisfacción en el trabajo. Pienso que trabajar no hace feliz a nadie” (administrativo de 45 a 55 
años). 
“En realidad no me hace falta nada más que más medios” (funcionaria de 45 a 55 años). 
“Ver que se optimizan los recursos humanos y materiales en mi lugar de trabajo” (informática 
de 35 a 44 años). 
“Que se valore el trabajo del profesor. Que tengamos más peso social” (educador de 35 a 44 
años). 
“Que me promocionasen más ya que poseo una carrera universitaria y me voy a quedar 
estancada ahí de por vida” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Más tiempo para estar con la familia” (contable de 45 a 55 años). 
“Tener más tiempo para aprender más, es una actividad que se renueva constantemente” 
(informático de 35 a 44 años). 
“Que se vaya una anticompañera que tengo” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Más emoción” (ingeniera de 25 a 34 años). 
“Todo” (enfermera de 45 a 55 años). 
“Respeto” (dependiente de 45 a 55 años). 
“Cobrar más. Tener más capacidad de creación y decisión” (administrativo de 35 a 44 años). 
“Más respeto de los jefes y más dinero, desde que estalló la crisis, están abusando del trabajador” (albañil de 45 a 55 años). 
“Coherencia en las decisiones de la dirección” (financiero de 45 a 55 años). 
“Motivación y jefes que valoren el trabajo” (funcionaria de 45 a 55 años). 
“Tener un trabajo en mi profesión, para poder ejercerla” (ingeniero de 35 a 44 años). 
“Poder viajar, no estar siempre en la oficina” (contable de 35 a 44 años). 
“Hay demasiada rutina y mi trabajo ocupa demasiado tiempo en mi vida, a veces me da la  sensación de que solo vivo para el trabajo” (doctora especialista). 
“Un jefe con sentido común” (contable de 35 a 44 años). 
“Un salario digno” (ingeniera de 25 a 34 años). 
 “Montar mi propio negocio” (comercial de 35 a 44 años). 
“Mayor sueldo, más inteligencia en jefes y compañeros, que se hagan mejor las cosas, mejor 
organización, más libertad” (informática de 35 a 44 años). 
“Menos estrés” (arquitecto de 45 a 55 años). 
“Especializarme en algún campo nuevo y que sea de mi interés y útil para mi profesión” (ingeniera de 25 a 34 años). 
“Simplemente que me paguen” (arquitecta de 25 a 34 años). 
“Tener compañeros agradables y cariñosos” (contable de 25 a 34 años). 
“Menos monotonía” (administrativo de 45 a 55 años).
“Más vacaciones” (ingeniero de 25 a 34 años). 
“Me siento muy bien en mi trabajo, muy satisfecho” (economista de 45 a 55 años). 
“Autoridad para tomar mis propias decisiones” (psicólogo de 25 a 34 años). 
“Conseguir todavía más libertad, para poder actuar con coherencia y desarrollar todo el 
potencial” (deportista de 45 a 55 años). 
“Compañeros pro-activos al trabajo” (arquitecto de 25 a 34 años). 
“Un mejor salario y clima laboral” (educador de 35 a 44 años). 
“Menos explotación” (limpiador de 45 a 55 años). 
“Todo en mi trabajo está bien, menos mi jefe. Es bastante bipolar y nunca sabes por donde te 
saldrá... por suerte, viene solo dos días a la semana, y sería más feliz si nunca viniera” 
(psicólogo de 25 a 34 años). 
“Tener menos presión” (informática de 25 a 34 años). 
“Un puesto de mayor responsabilidad” (dependiente de 45 a 55 años). 
“Sentir que aporto algo” (investigador de 45 a 55 años). 
“Buena remuneración, sentirme valorado en el trabajo, saber que puedo crecer 
profesionalmente, estar tan a gusto que me dé la sensación de que no estoy trabajando” 
(traductor de 25 a 34 años). 
“Más recursos y mayor formación” (educadora de 35 a 44 años). 
“Más consideración con mi trabajo. Muchos creen que es la profesión más descansada del 
mundo y no se dan cuenta del trabajo que supone” (artista de 45 a 55 años). 
“Más armonía de los compañeros de trabajo” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Que se me reconozca el trabajo extra” (informática de 35 a 44 años). 
“Aire acondicionado” (cocinera de 25 a 34 años). 
“Tener metas y un ascenso profesional” (funcionaria de 45 a 55 años). 
“Honestidad, comprensión y cooperación” (publicista de 25 a 34 años). 
“Tener mayor frecuencia de descanso para estar con los seres queridos” (física de 25 a 34  años). 
“Tener un trabajo fijo, que sea estable” (dependiente de 35 a 44 años). 
“Que mi sueldo se adecue al trabajo realizado, ya que entre congelaciones y reducciones gano  lo mismo que hace cinco años” (funcionario de 45 a 55 años). 
“Nada, ya soy feliz” (traductora de 25 a 34 años).  
“Mejor ambiente de trabajo sin apuros en mi descanso y volver tranquilo a casa” (telefonista de 
25 a 34 años). 
“Estar más valorado por mi trabajo que por afinidad o peloteo” (mozo de 45 a 55 años). 
“Un trabajo bien remunerado con el que pueda conciliar la vida laboral con la vida familiar” 
(administrativa de 25 a 34 años). 
“Estoy contenta con mi trabajo” (empresaria de 35 a 44 años). 
“Ganar más sueldo y que me paguen las horas extras y me hagan fija” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Poder trabajar para un empresa, en vez de ser autónomo para tener un trabajo” (comercial de 45 a 55 años). 
“Ilusión” (fotógrafa, de 25 a 34 años). 
“Trabajar menos tiempo” (ingeniero de 25 a 34 años). 
“Menos estrés en el trabajo, cada vez se trabaja con más presión tanto dentro de la empresa 
como por parte de clientes” (ingeniero de 35 a 44 años). 
“Compañeros con más sentido del humor” (ingeniera de 25 a 34 años). 
“Un trabajo de menos esfuerzo físico y algo más de dinero” (peón de 25 a 34 años). 
“Un cambio de trabajo y de compañeros” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Un nuevo jefe” (dependienta de 25 a 34 años). 
“Otra persona con la que compartir el trabajo, para poder hacerlo bien sin estrés ni errores por 
las prisas” (secretaria de 35 a 44 años). 
“Me haría falta más capacitación para poder ascender en mi puesto laboral” (administrativo de 
25 a 34 años). 
“Lo mejor para ser feliz en mi trabajo es no perderlo” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Nada, soy feliz” (informática de 25 a 34 años). 


fuente: (http://www.adecco.es/_data/NotasPrensa/pdf/304.pdf)


lunes, 22 de abril de 2013

PSICOLOGÍA POSITIVA EN EL TRABAJO: GANANCIAS MUTUAS PARA LAS PERSONAS Y LAS ORGANIZACIONES.

Dentro de unos días celebraremos el día mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, concretamente el 28 de abril y desde la Fundación O’Belén queremos destacar la importancia que tiene aplicar acciones desde el enfoque de la psicología positiva en el entorno laboral y las ganancias asociadas de esta.

El espacio laboral actual se encuentra en continuo cambio y además de los propios del mundo laboral, las organizaciones se enfrentan con múltiples retos y dificultades: globalización, nuevas tecnologías, fusiones y diferencias culturales, cambios en las necesidades y valores tanto de los clientes como de los empleados y una constante demanda de eficacia y eficiencia. Las organizaciones deben adaptarse para poder ser competitivas y más especialmente en estos tiempos de crisis. Todos estos cambios, como sabemos, están afectando al bienestar y a la salud de la población trabajadora con repercusiones en la economía (European Agency for Safety and Health at Work, 2009). 

Dada esta situación, las organizaciones han adoptado tradicionalmente una estrategia reactiva basada en la resolución de problemas. En contraste, existiría un enfoque o estrategia proactiva basada en el desarrollo y el crecimiento, cuyo objetivo sería permitir y alcanzar el mayor potencial de la organización y de sus empleados. Este enfoque positivo no es precisamente común en el entorno laboral, como tampoco lo es dentro de la propia psicología, a pesar de que, ya a principios de 1946, la Organización Mundial de la Salud definió la salud como "un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades". Sin embargo, no ha sido hasta que Seligman y Csikszentmihalyi (2000) pioneros de la corriente “Psicología positiva”, oficialmente, inician dicho enfoque,comenzando con una investigación sistemática. Lo mismo puede decirse dentro del campo de las organizaciones.


Desde la última década, la psicología positiva está tomando cada vez un mayor protagonismo tanto en el ámbito teórico investigador como en el aplicado. Es por ello que resulta relevante hacerse las siguientes preguntas: ¿pueden realmente obtenerse ganancias mutuas de desarrollo y crecimiento tanto para la organización como para sus empleados? Y, por otro lado, ¿cuál es el estado de la cuestión al respecto en cuanto a desarrollo teórico, investigación y aplicaciones? Precisamente, para intentar dar respuesta a las mismas se realizó un trabajo de revisión sobre los últimos avances en psicología positiva dentro del mundo organizacional. 

Sobre la base de esta revisión realizada a partir de 154 artículos, los distintos estudios analizados señalan que las prácticas positivas dentro de la organización que favorecen el desarrollo y el crecimiento de los empleados se relacionan positivamente con los resultados deseables de la organización como es, entre otros, el rendimiento. 

Predicen positivamente el rendimiento de los trabajadores factores como:


  • el clima y las prácticas positivas dentro de la organización (Ozcelik, Langton y Aldrin, 2008).
  • el liderazgo de servicio y transformacional (van Dierendonck y Nuijten, 2010).
  • el capital psicológico positivo (Luthans, Avolio, Avey y Norman, 2007).
  •  la flexibilidad psicológica (Bond, Flaxman y Bunce, 2008).
  • la satisfacción de los trabajadores (Judge, Thoresen, Bono y Patton, 2001.
  • el bienestar psicológico de los trabajadores (Wright, Cropanzano y Bonett, 2007).
  • el compromiso (Bakker y Leiter, 2010).
  • la experiencia de fluir (Demerouti, 2006).

En otras palabras, la adopción de un enfoque de desarrollo y crecimiento de la persona en el contexto de trabajo parece estar asociado con un aumento de las ganancias de la organización.

De las conclusiones de estos estudios, se pueden derivar una serie de implicaciones prácticas recomendables:
  • Habilitar el desarrollo de un clima y unas prácticas organizacionales positivas, por ejemplo, ofrecer recursos para facilitar el equilibrio trabajo-familia (horarios flexibles, semana laboral comprimida, el teletrabajo, las instalaciones de guarderías, etc.) introducir programas de tutoría, facilitar la recuperación con tiempos de descanso adecuados y días de descanso, promocionar la generación de un clima de apoyo entre los empleados, ofrecer formación sobre temas relacionados con la familia,  etc.
  • Analizar las características de los puestos de trabajo y de los recursos, promoviendo retos y desafíos en lugar de obstáculos buscando, así la motivación, el compromiso y la facilitación de la experiencia de fluir.
  • Seleccionar los coordinadores y los directores teniendo en cuenta sus características como líderes de servicio y/o transformacionales (no sólo las diferencias individuales, sino también sus relaciones dentro de la dinámica social) y, por otro lado, promover igualmente la emergencia natural y la formación de estos dos tipos de liderazgo.
  • Realizar intervenciones para mejorar el capital psicológico y la flexibilidad psicológica de los empleados mediante distintas técnicas como las provenientes de la terapia de aceptación y compromiso (ACT) aplicada al trabajo.
El Equipo Lifebalance de la Fundación Internacional O’Belén, sabe que las distintas acciones relatadas ayudarían no sólo al crecimiento sino también a la prevención, lo que puede repercutir en el ahorro de futuros costes en salud. Por otro lado, es importante ser conscientes de que el objetivo es el desarrollo y el crecimiento, no simplemente la "positividad" o la acentuación de lo positivo per se, pues incluso un aspecto que podría decirse negativo (por ejemplo, ciertos niveles de estrés) puede ser percibido como un reto y, por lo tanto, convertirse en algo que permita el desarrollo y el crecimiento.

Por último, es importante no olvidar que un desarrollo más teórico, una mayor definición conceptual y un modelo de integración son necesarios. 


Para ello, habría que promover la integración de los diferentes enfoques, modelos, etc. que están siendo utilizados y/o estudiados. También sería conveniente la diversificación de los procedimientos metodológicos, así como una mayor investigación aplicada. 



En este sentido, una posible línea de investigación podría discernir en qué medida el crecimiento mutuo puede ser cultivado en su conjunto de manera sincrónica  examinando las relaciones mediante análisis multinivel, teniendo en cuenta tanto los resultados negativos como los positivos. 



Si la investigación futura presta atención a las carencias mencionadas, creemos que el enfoque de la psicología positiva o de crecimiento en las organizaciones podría reemplazar el actual status quo del enfoque del déficit, obteniendo no sólo ganancias para organización, sino también el crecimiento, desarrollo y satisfacción de los empleados.


El artículo original puede consultarse en la Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones:

Rodríguez-Carvajal, R., Moreno-Jiménez, B., de Rivas-Hermosilla, S., Álvarez-Bejarano, A. y Sanz-Vergel, A.I. (2010). Positive psychology at work: mutual gains for individuals and organizations. Revista Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, 26(3), 235-253.


+ info:http://www.obelen.org/lifebalance/LifeBalance/
+ info:https://www.obelen.es/


jueves, 4 de abril de 2013

LOS PADRES DEBEN ESTAR, SIEMPRE QUE SEA POSIBLE, AL LADO DE SUS HIJOS

Describiendo un día laboral cualquiera de una familia con hijos pequeños o adolescentes, en la que ambos progenitores trabajan, sería algo parecido a esto:

“…puede que uno de los padres se levante y salga a trabajar incluso antes de que se hayan levantado sus hijos. En caso de que sí coincidan todos a primera hora, cada uno desayunará rápido y por separado, sin sentarse a la mesa y sin dedicar a este momento al menos veinte minutos, como sería recomendable….quizá uno de los padres pueda acompañarles al colegio, pero es probable que esta compañía sólo llegue al autobús que hace la ruta para llegar a clase, sobre todo cuando los padres trabajan lejos de donde viven... además los niños se quedarán, por norma general en el comedor, sin llegar a casa hasta que acabe el colegio o las clases, acabando su jornada “educativa” a las 17 o las 18 h  o en el caso de los adolescentes a las 14-15 h.
… Y, a partir de este momento, empiezan las verdaderas dificultades para la familia. Se puede considerar afortunada aquella en la que uno de los padres tiene un horario comprimido, un turno de mañana, o trabaja en una empresa en la que existen políticas de conciliación que le permitan hacer coincidir su horario de salida con la salida del colegio de sus hijos….

En cuestiones de conciliación, los niños son los que más sufren y, sin embargo, los que menos voz y voto tienen en este asunto.

Desde la Fundación internacional O’belén, queremos que estas pequeñas notas que a continuación exponemos, ayuden a concienciar a favor de la conciliación, aprendamos desde la óptica que nos compete, empleado, empresa, jefe, trabajador… a  ponernos en el lugar de los niños y niñas, hijos e hijas que en la mayoría de las ocasiones pasan el tiempo en actividades extraescolares o con otras personas que no son sus padres, cuando no es solos en casa, conocidos como “niños llave”. Como padres y madres que llegan cansados en la mayoría de las ocasiones de una larga jornada de trabajo es importante, desde una perspectiva psicológica, conocer qué actividades desearían realizar nuestros hijos/as con nosotros, comunicarnos con ellos y dar valor al tiempo que pasamos con nuestra familia, a pesar de que las cosas en nuestro día laboral no nos hayan salido como esperábamos. 

En este sentido es importante que el tiempo en casa lo utilicemos para convivir y dialogar con nuestros hijos, preguntarles por sus sentimientos y preocupaciones, ofreciéndoles apoyo y escucha para crear, a pesar de la ausencia durante el día, un apego saludable y consistente.

Si bien la buena educación debe trasmitirse en todo el entorno del niño, es en el núcleo familiar donde comienza y donde existe mayor capacidad de influencia, por lo que es responsabilidad de los padres trasmitírselo.Pero, ¿cómo podemos hacerlo cuando apenas tenemos tiempo de estar con nuestros hijos/as y sin perder la paciencia, tras un día de trabajo?

Para conseguirlo, queremos aportar desde nuestra experiencia en el cuidado de la infancia y sus familias, cinco pautas fundamentales:

1. Dar ejemplo: Si los niños ven cómo sus padres se comportan de una forma adecuada y coherente, sin perder la calma, a pesar del día que hayamos tenido, ellos aprenderán por imitación. Así, hemos de tener presente que aunque nuestros hijos sean pequeños, perciben y entienden a su manera lo que le ocurre a sus padres, por lo que es importante ser claros en nuestras actuaciones.

2. Enseñarles directamente: Tantas veces como necesiten, corrigiendo sus errores como si estos los hubieran cometido por primera vez. Debemos de tener en cuenta que no hemos de obligarlos de forma coactiva, sino decirles qué es lo que nos gustaría que hicieran y comprobar que lo han entendido, preguntándoles o pidiéndoles que nos expliquen con sus palabras lo que les hemos transmitido.

3. Refuerzo positivo: Cuando pongan en práctica lo aprendido  o consideremos que lo están intentando debemos elogiarles y reconocer el mérito, una mirada y una sonrisa, una caricia o un simple gesto de complicidad, es mucho más gratificante para nuestros hijos que cualquier regalo. Esto les hace sentirse bien y procurarán repetir el comportamiento. 

4. Comunicar sentimientos: Es importante que siempre haya tiempo para hablar en familia y que además de ocupar un tiempo para el diálogo, mientras compartimos alguna actividad gratificante con nuestros hijos, a pesar del duro día,  dediquemos tiempos diferentes a cada uno de ellos, diferenciando necesidades, sentimientos y ofreciendo concesiones en función de la edad, de las preocupaciones o demandas que nuestros hijos nos hagan, dando importancia así a la individuación de cada uno. Que se sientan escuchados y si en un momento, por falta de tiempo no podemos ofrecerles lo que nos piden, no olvidar que siempre hay otro momento para recordarse lo y dárselo, sin que quede en el olvido.

5. Constancia y rutinas: a pesar de que a veces no podemos pasar todo el tiempo posible con nuestros hijos, es muy importante mantener las rutinas que estructuran su vida y ser muy constantes y sistemáticos con las pautas y normas de casa y no sentirnos culpables por ello, más cuando apenas estamos poco tiempo con nuestros hijos y cambiar esta forma de ver las cosas pensando que con las normas, las rutinas y nuestra sistematicidad estamos educando a nuestros hijos/as con calidad y dando verdadero valor a nuestro y su tiempo en familia.

Nuestra Fundación quiere acercar  a través de sus programas  Life Balance la importancia de cuida a las familias de los trabajadores ya que consideramos que no sólo es importante que el empleado, padre/madre, tenga en cuenta estos criterios, sino que desde las empresas se potencie el pensamiento en nuestros menores, que son el futuro,  proporcionando a los empleados medidas para conciliar, formación en temas educativos, estrategias para el cuidado de calidad  de los hijos/as, hábitos saludables en la familia,  desde el ámbito laboral de tal forma que además de proporcionar atención y estrategias educativas especializadas a nuestros trabajadores directamente cuidamos a sus familias y a nuestra infancia.


A través de los siguientes dibujos, podemos ver como los niños desean que sus padres estén mas tiempo en casa y la importancia que le dan al tiempo que pasan o les gustaría pasar con sus padres.


 Así  Reflexionemos,  pues "una imagen vale más que mil palabras".



Fuente imágenes: concurso escolar “¿Cuánto tiempo tienes para mí? realizado por ARHOE  ”Asociación para la racionalización de los horarios españoles”.

martes, 26 de marzo de 2013

EL TRABAJO, PRIORIDAD PARA CONSEGUIR LA FELICIDAD.




El 70% de los españoles se declara feliz a pesar de la crisis económica y el trabajo pasa a ser la prioridad para conseguir la felicidad.




Tener una personalidad resistente, hacer uso de la creatividad y del buen humor y apoyarse en la familia y amigos son las claves para mantener una buena salud emocional a pesar de la crisis que está viviendo la sociedad en la actualidad. Así lo ha afirmado el psicólogo de USP San Jaime Joaquín Cantó, quien añade que “en una situación tan adversa para las personas como la actual crisis económica, tratamos de encontrar un equilibrio entre nuestros problemas y soluciones”.

Y parece que los españoles estamos logrando mantener una buena salud emocional en este entorno negativo. Según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) a 3.000 personas de entre 18 y 65 años, casi un 70% de los españoles se declara ‘feliz’ a pesar de la crisis económica que está sufriendo la sociedad, aunque las prioridades en la vida de los ciudadanos han cambiado y ahora el trabajo ocupa el primer lugar en detrimento de la familia y la salud.

En estos momentos de inestabilidad laboral, el trabajo se convierte en el primer factor para alcanzar la felicidad para un 36% de los españoles, seguido de la familia con un 20% y de la salud, con un 18,5%. Por el contrario, antes de la crisis económica, la familia era la principal fuente de felicidad (35%), seguido de la salud (32,5%) y en último lugar se situaba el trabajo (20%).

El especialista de USP San Jaime Joaquín Cantó recomienda, a la hora de no dejarse vencer anímicamente por la crisis económica o la falta de empleo, aplicar la conocida como ‘Psicología Positiva’. “Según este modelo, las emociones positivas pueden ser canalizadas hacia la prevención, el tratamiento y el afrontamiento, de forma que se transformen en verdaderas armas para enfrentar los problemas que surjan”.
La personalidad resistente, la creatividad, el optimismo y el humor son las claves de esta ‘psicología positiva’, para una buena salud emocional
La personalidad resistente consiste en aprender de las experiencias traumáticas y encontrar beneficios en ellas, termino denominado resiliencia,  para así moderar el estrés y conseguir una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos. Las personas que se ciñen a este perfil logran interpretar las malas experiencias como una parte más de la existencia.

La creatividad, por su parte, nos ayuda a desplegar diferentes ideas que nos ayuden a resolver un problema, cambiando el enfoque del mismo y buscando soluciones más adecuadas para afrontar las circunstancias adversas. También el optimismo es un arma esencial para alcanzar la felicidad, ya que actúa como potenciador del bienestar y la salud.

Por último, el doctor Cantó cita el humor como otra fuente de gran felicidad: “La investigación científica ha demostrado que la risa es capaz de reducir el estrés y la ansiedad y mejorar así la calidad de vida y la salud. El humor permite liberar tensiones y disipar preocupaciones. Es una de mas maneras más fáciles, rápidas, seguras, económicas y socialmente aceptables de generar una sensación positiva”. Además, la risa es algo muy contagioso, y por ello fomenta el refuerzo social mediante la cohesión interpersonal.

“Por todo ello, es recomendable hacer uso de la risa para reducir aquellos momentos difíciles que nos generen malestar emocional, así como buscar actividades que no diviertan, disfrutar del tiempo libre y apoyarnos en la familia y amigos. Debemos aceptar las cosas que no podemos cambiar y luchar por las que sí podemos modificar”, concluye el psicólogo.
Según el estudio, un 46,6% de los encuestados declara haber vivido su momento más feliz de 2011 con su familia, mientras que un 38,4% lo hizo con su pareja y un 10,7% con sus amigos. 
El apoyo social, es decir, la familia, conocer gente nueva, mostrar y recibir afecto o tener alguien con quién compartir las dudas y problemas, es un elemento crucial y determinante para la felicidad”.