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miércoles, 12 de junio de 2013

Reflexionando O' Belén: Hijos favoritos. Como equilibrar la balanza


Un estudio realizado  por Catherine Conger, profesora de Desarrollo Humano y Comunitario de la Universidad de California en Davis, reunió a un grupo de 384 pares de hermanos y a sus padres, revelando que si una madre y/o un padre tiene una marcada preferencia por uno de sus hijos/as, estos tendrán un menor bienestar emocional cuando sean adultos.

Mientras que los otros pueden sentir resentimiento, los favoritos pueden experimentar el rechazo de sus hermanos y sobre - estrés por las expectativas de sus progenitores.

Al final, concluyó que el 65% de las madres y el 70% de los padres exhibían una clara preferencia por uno de sus hijos, normalmente el más mayor.

  • Además el 85% de los hijos/as percibe favoritismo hacia uno de ellos/as.
Es normal que los padres sientan mayor afinidad por alguno de sus hijos/as pero deben de ocuparse en crear vínculos diferenciados de acuerdo a la personalidad de cada niño.

CÓMO EQUILIBRAR LA BALANZA
  • Entendiendo que los hijos/as son diferentes a los padres e incluso pueden tener talentos e intereses completamente opuestos.
  • Las normas del hogar deben de ser claras y exigir su cumplimiento a todos los hijos/as, matizándolas sólo de acuerdo con la edad de cada hijo/a.
  • Evitando proyectar en los hijos/as los objetivos que los padres no alcanzamos en nuestra niñez.Eso implica No ver a los hijos/as como medio de realización personal.
  • Si nuestros hijos/as se quejan por el favoritismo hacia un hermano/a, es un tema que tendremos que hablar con él/ella y proponer soluciones.
El favoritismo no necesariamente genera una reacción traumática en los niños, pero nosotros como psicólogos, aconsejamos tratar de crear vínculos especiales con cada hijo/a.
  • La clave es que ninguno se sienta menos querido/a.


miércoles, 5 de junio de 2013

Reflexionando O´Belén: ¿Qué entorno quieres para crecer?

Según el nivel de responsabilidad familiar del entorno del empleado que una organización quiera establecer con ellos. Podemos obtener y estar en distintos tipos de entornos.

Conocer y evaluar que los ámbitos familia y trabajo se enriquecen mutuamente le permitirá a las empresas implementar flexibilidad y asumir la responsabilidad familiar corporativa para obtener mejores resultados, ya comprobados con una mayor productividad, más competitividad y sostenibilidad, y por supuesto más responsabilidad reflejada en un mayor compromiso y fidelización de sus colaboradores. 

El modelo diferencia cuatro entornos dentro de las organizaciones: 

  • Contaminante.
  • Difícil.
  • Positivo.
  • Enriquecedor.



Adquirir un entorno enriquecedor implica sistemáticamente facilitar la conciliación trabajo - familia. 

 Dentro de los valores de la dirección  en dicho entorno se destaca:


  • el apoyo emocional.
  • el apoyo instrumental.
  • un modelo a seguir y la gestión de las políticas.


Se trata de un proceso que está alineado con un liderazgo de dimensión más allá de un mero resultado ya que tiene motivaciones trascendentes además de los motivos intrínsecos y extrínsecos con los que la organización se beneficia.

¡Identifica y elige!

lunes, 3 de junio de 2013

CONCILIAR I: LA IMPORTANCIA DE UNA AUTORIDAD POSITIVA. Lo que hemos de evitar como padres.

Tener autoridad, que no autoritarismo, es básico para la educación de nuestros hijos e hijas. Debemos marcar límites y objetivos claros que les permitan diferenciar qué está bien y qué está mal, pero uno de los errores más frecuentes de padres y madres es excederse en la tolerancia, esto suele ocurrir debido a que pensamos que pasamos más tiempo en el trabajo, fuera de casa,  que con ellos… y entonces empiezan los problemas. 
Hay que llegar a un equilibrio, ¿cómo conseguirlo para tener autoridad? 

En  algunas de las charlas que la Fundación O’ Belén ha impartido en Escuelas de Familia - Empresa, hemos tratado cuestiones como:
- Una madre nos pregunta: ¿Qué hago si mi hijo está subido  de pie en la silla y no quiere bajar?
-
 Dígale que baje, - le dice el formador.
-
 Ya se lo digo, pero no me hace caso y no baja- responde la madre con voz de derrotada.
-
 ¿Cuántos años tiene el niño?- preguntamos.
-
 Tres años - afirma la madre.
Situaciones semejantes a ésta se presentan frecuentemente cuando  impartimos formación en  dichas ”Escuelas de Familia”. Generalmente suele ser la madre quien pone la cuestión sobre la mesa aunque a nuestra formación asistan los dos. El padre por norma general simplemente asiente, bien con un silencio cómplice, bien afirmando con la cabeza, porque  no hay que olvidar que el problema es de los dos, evidentemente.
¿Qué ha pasado para que en tan pocos meses una pareja de personas adultas, triunfadoras en el campo profesional/ laboral  y social, hayan dilapidado el capital de autoridad que tenían cuando nació su hijo/a?
Actuaciones paternas y maternas, a veces llenas de buena voluntad, minan la propia autoridad y hacen que los niños/as primero y los adolescentes después no tengan un desarrollo equilibrado y feliz con la consiguiente angustia para los padres, que influye en todos sus ámbitos de actuación. El padre o la madre que primero reconoce no saber qué hacer ante las conductas disruptivas de su pequeño y que, después, siente que ha perdido a su hijo/a adolescente, no puede disfrutar de una buena calidad de vida, por muy bien que le vaya económica, laboral y socialmente, porque ha fracasado en el "negocio" más importante: la educación de sus hijos.

¿Cuáles son los errores más frecuentes que padres y madres cometemos cuando interaccionamos con nuestros hijos/as?
Quizá los que nos leéis en alguna ocasión habéis cometido cada uno o alguno de los errores que a continuación mencionamos. No os preocupéis por ello. No es un desastre. 
Es lo normal, en cualquier persona que intenta educar todos los días. Y esto, tiene su parte positiva. Quiere decir que intentáis educar, lo cual ya es mucho.

Estos son los principales errores que, con más frecuencia, debilitan y disminuyen la autoridad de los padres, madres y familias:
  • La permisividad. Es imposible educar sin intervenir. El niño/a, cuando nace, no tiene conciencia de lo que es bueno ni de lo que es malo. No sabe si se puede rayar en las paredes o no. Los adultos somos los que hemos de decirle lo que está bien o lo que está mal. El dejar que se ponga de pie encima del sofá porque es pequeño, por miedo a frustrarlo o por comodidad es el principio de una mala educación. Un hijo/a que hace "fechorías"(y saben muy bien que las hacen) que sus padres no corrigen, piensa que es porque estos ni lo estiman ni lo valoran. Los niños/as necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices.
  • Ceder después de decir no. Una vez que se ha decidido a actuar, la primera regla de oro a respetar es la del no. El no es innegociable. Nunca se puede negociar el no y este es el error más frecuente y que más daño hace a los niños. Cuando vayamos a decir no a nuestros hijos, hay que pensarlo bien, porque no hay marcha atrás. Si le ha dicho su hijo/a que hoy no verá la televisión, porque ayer estuvo más tiempo del que debía y no hizo los deberes, no puede ver la televisión aunque nos pida de rodillas y por favor, con cara suplicante, llena de pena, otra oportunidad. Así que pensemos en lo que vamos a decir a nuestro hijo/a y si lo vamos a poder cumplir. En cambio, el sí, sí se puede negociar. Si piensa que el niño puede ver la televisión esa tarde, negocie con él qué programa y cuanto rato.
  • El autoritarismo. Es el otro extremo de  la permisividad. Es intentar que el niño/a haga todo lo que como padres queremos, sin que demos lugar a negociación o reflexión alguna por su parte, anulando su personalidad. El autoritarismo sólo persigue la obediencia por la obediencia. Su objetivo no es lograr una persona equilibrada y con capacidad de autodominio, sino hacer una persona sumisa, sin iniciativa. Es tan negativo para la educación como la permisividad.
  • Falta de coherencia. Ya hemos dicho que los niños/as han de tener referentes y límites estables. Las reacciones de los padres han de ser siempre dentro de una misma línea ante los mismos hechos. Nuestro estado de ánimo ha de influir lo menos posible en la importancia que se da a los hechos. Si hoy está mal rayar en la pared, mañana, también, hayamos tenido el día que sea en el trabajo…
    Igualmente es fundamental la
     coherencia entre el padre y la madre. Si el padre le dice  que se ha de comer con los cubiertos, la madre le ha de apoyar y viceversa. No debe caer en la trampa de que alguno de los dos diga: "Déjalo que coma como quiera, lo importante es que coma", ya que hay determinadas pautas de convivencia que previamente ambos padres deben de establecer, para  hacer y ser “equipo”, esté uno u otro en casa.
  • Gritar. Perder los estribos. A veces es difícil no perderlos, somos conscientes. De hecho toda persona sincera, que educa, reconoce haberlos perdido alguna vez en mayor o menor medida. Perder los estribos supone un abuso de la fuerza que conlleva deterioro de la autoestima para el niño/a. Además, a todo se acostumbra uno. Los niños/as también se amoldan a los gritos a los que cada vez harán menos caso, consiguiendo sólo desesperarnos y lograr una situación totalmente desbocada, recordemos:”Perro ladrador, poco mordedor”. 
  •  Gritar conlleva un gran peligro inherente. Cuando los gritos no dan resultado, la ira puede pasar fácilmente a otras conductas más graves: enfado mantenido, descalificaciones e incluso conductas completamente descontroladas, que son palabras mayores. Nunca debemos llegar a este extremo. Si los padres se sienten desbordados, deben pedir ayuda: tutores, psicólogos, escuelas de padres...
  • No cumplir las promesas ni las amenazas. El niño/a aprende muy pronto que cuanto más promete o amenaza su padre/madre, menos cumple lo que dicen. Cada promesa o amenaza no cumplida es un girón de autoridad que se queda por el camino. Las promesas y amenazas deber ser realistas, es decir fáciles de aplicar. Un día sin tele o sin salir, es posible. Un mes es imposible.
  • No Negociar. ya que hacerlo supone autoritarismo y abuso de poder y por lo tanto incomunicación. Camino ideal para que en la adolescencia se rompan las relaciones entre los padres y los hijos.Así se debe negociar aquello que consideremos que se puede, (un no como hemos visto, es innegociable) pero dar la opción de negociar implica flexibilidad y apertura al cambio.
  • No escuchar.  unos buenos padres son los que escuchan a su hijo aunque estén hablando por teléfono, si en ese momento no puedo atenderle, se lo hago saber y  retomo la conversación, cuando le pueda escuchar con todos los sentidos. Muchos padres se quejan de que sus hijos no los escuchan. y el problema es que ellos no han escuchado nunca a sus hijos. Los han juzgado, evaluado y les han dicho lo que habían de hacer, pero escuchar... nunca.
  • Exigir éxitos inmediatos. Con frecuencia, los padres tienen poca paciencia con sus hijos/as. Querrían que fueran los mejores... ¡ya!. Con los hijos/as  olvidamos que nadie ha nacido enseñado. Y todo requiere un periodo de aprendizaje con sus correspondiente errores. Esto que admitimos en los demás nos es difícil soportar cuando se trata de nuestros hijos/as, en los que sólo se ven las cosas negativas y que, lógicamente, "para que el niño/a aprenda" caemos en el error de repetirlas una y otra vez, sin lograr así un aprendizaje.

En educación lo que deja huella en el niño no es lo que se hace alguna vez, sino lo que se hace continuamente de forma consistente y sabiendo que nuestros hijos/as han entendido lo que les solicitamos. Así lo importante es que, tras un periodo de reflexión, los padres consideren, en cada caso, las actuaciones que pueden ser más negativas para la educación de sus hijos, y traten de ponerles remedio.


En el próximo post hablaremos de pautas para ofrecer un desarrollo equilibrado a nuestros hijos/as y mejorar la convivencia familiar siendo corresponsables.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Reflexionando O' Belén: Las 100 mejores frases para ser feliz


Queremos acercaros aquello que las personas consideran importante para ser feliz en el trabajo. Adecco ha realizado, por medio de una muestra anecdótica pero ilustrativa,  una encuesta abierta a 1.800 personas en las que se les ha plateado dicha idea "qué es lo que te hace falta para ser feliz en tu trabajo". 

Algunos de estos aspectos podrían hacer reflexionar a muchas empresas para hacer más feliz la vida laboral a sus empleados... 



“Más amistad, más dinero y menos rutina” (funcionario de 45 a 55 años). 

“Seguridad de empleo, promoción de cursos y mejora, un pequeño incremento salarial” 
(informático de 35 a 44 años). 
“Necesito sentirme útil, ver que lo que hago tiene resultados, no tanto económicamente como 
en satisfacción de los requisitos de los clientes. Necesito sentirme valorada” (ingeniera de 35 a 44 años). 
“Tener un horario que me permita compatibilizar mi vida laboral con mi vida privada, así tener 
más tiempo para vivir” (informática de 35 a 44 años). 
“Estar más fresco en verano” (mecánico de 45 a 55 años). 
“Madrugar menos” (mecánico de 35 a 44 años). 
“No tener un 5% de descuento en mi nómina por una crisis que yo no he provocado” 
(funcionario de 35 a 44 años). 
“Un marco legal estable y coherente, menos burocracia sin sentido y estabilidad económica, a 
día de hoy no garantizada” (farmacéutico de 35 a 44 años). 
“Teletrabajo desde casa” (informático de 25 a 34 años). 
“Saber aguantar tu trabajo, ya es una felicidad” (funcionario de 35 a 44 años). 
“Nada, todo es perfecto” (funcionaria de 35 a 44 años). 
“Que mi jefe tenga mejor carácter” (contable de 45 a 55 años). 
“Cambiar de trabajo o no trabajar” (administrativa de 35 a 44 años). 
“Ver que la demás gente rinde igual o más que yo y que no pierde el tiempo en el trabajo con 
facebook's y compañía” (administrativo de 25 a 34 años). 
“Tener contrato fijo” (enfermera de 25 a 34 años). 
“Cambiar mi mesa de lugar” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Ganar más, trabajar menos y que mi jefe muera lentamente” (abogado de 45 a 55 años). 
“Horario continuo. No trabajar por las tardes” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Volver a mi antiguo trabajo” (administrativo de 35 a 44 años). 
“Que me toque una primitiva y jubilarme” (informático de 45 a 55 años). 
“Cobrar mejor, llevo 8 años cobrando lo mismo” (educadora de 35 a 44 años). 
“Superiores debidamente formados” (policía de 35 a 44 años). 
“Menos presión laboral y algún compañero menos mala persona” (contable de 35 a 44 años). 
“Mejores relaciones con mis jefes” (policía de 35 a 44 años). 
“Que se cumplan los horarios del sector y que dejen de utilizar la cultura del miedo para obligar 
a hacer horas gratis y no poder conciliar la vida personal” (administrativo de 35 a 44 años). 
“Libertad de acción, aceptación de ideas, poder planificar mi tiempo según me convenga” 
(educadora de 35 a 44 años). 
“Cambiar a menudo de puesto” (informático de 25 a 34 años). 
“Que mi jefe se jubile” (abogada de 25 a 34 años). 
“Que me dejen hacer mi trabajo como lo hacía antes y no hacer el que no me pertenece por 
falta de personal” (dependienta de 25 a 34 años). 
“Más amabilidad en la gente” (conductor de 45 a 55 años). 
“Un trabajo más relacionado con lo que he estudiado, donde me den opciones de aprender 
más, coger experiencia, con opción de mejor sueldo y puesto fijo” (administrativa de 25 a 34 
años). 
“Pasión” (criminalista de 35 a 44 años). 
“Aprobar la oposición y ser funcionario, en lugar de sustituto” (informático de 25 a 34 años). 
“Ser mi propio jefe, trabajar por cuenta ajena. En muy pocas empresas se consigue  satisfacción en el trabajo. Pienso que trabajar no hace feliz a nadie” (administrativo de 45 a 55 
años). 
“En realidad no me hace falta nada más que más medios” (funcionaria de 45 a 55 años). 
“Ver que se optimizan los recursos humanos y materiales en mi lugar de trabajo” (informática 
de 35 a 44 años). 
“Que se valore el trabajo del profesor. Que tengamos más peso social” (educador de 35 a 44 
años). 
“Que me promocionasen más ya que poseo una carrera universitaria y me voy a quedar 
estancada ahí de por vida” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Más tiempo para estar con la familia” (contable de 45 a 55 años). 
“Tener más tiempo para aprender más, es una actividad que se renueva constantemente” 
(informático de 35 a 44 años). 
“Que se vaya una anticompañera que tengo” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Más emoción” (ingeniera de 25 a 34 años). 
“Todo” (enfermera de 45 a 55 años). 
“Respeto” (dependiente de 45 a 55 años). 
“Cobrar más. Tener más capacidad de creación y decisión” (administrativo de 35 a 44 años). 
“Más respeto de los jefes y más dinero, desde que estalló la crisis, están abusando del trabajador” (albañil de 45 a 55 años). 
“Coherencia en las decisiones de la dirección” (financiero de 45 a 55 años). 
“Motivación y jefes que valoren el trabajo” (funcionaria de 45 a 55 años). 
“Tener un trabajo en mi profesión, para poder ejercerla” (ingeniero de 35 a 44 años). 
“Poder viajar, no estar siempre en la oficina” (contable de 35 a 44 años). 
“Hay demasiada rutina y mi trabajo ocupa demasiado tiempo en mi vida, a veces me da la  sensación de que solo vivo para el trabajo” (doctora especialista). 
“Un jefe con sentido común” (contable de 35 a 44 años). 
“Un salario digno” (ingeniera de 25 a 34 años). 
 “Montar mi propio negocio” (comercial de 35 a 44 años). 
“Mayor sueldo, más inteligencia en jefes y compañeros, que se hagan mejor las cosas, mejor 
organización, más libertad” (informática de 35 a 44 años). 
“Menos estrés” (arquitecto de 45 a 55 años). 
“Especializarme en algún campo nuevo y que sea de mi interés y útil para mi profesión” (ingeniera de 25 a 34 años). 
“Simplemente que me paguen” (arquitecta de 25 a 34 años). 
“Tener compañeros agradables y cariñosos” (contable de 25 a 34 años). 
“Menos monotonía” (administrativo de 45 a 55 años).
“Más vacaciones” (ingeniero de 25 a 34 años). 
“Me siento muy bien en mi trabajo, muy satisfecho” (economista de 45 a 55 años). 
“Autoridad para tomar mis propias decisiones” (psicólogo de 25 a 34 años). 
“Conseguir todavía más libertad, para poder actuar con coherencia y desarrollar todo el 
potencial” (deportista de 45 a 55 años). 
“Compañeros pro-activos al trabajo” (arquitecto de 25 a 34 años). 
“Un mejor salario y clima laboral” (educador de 35 a 44 años). 
“Menos explotación” (limpiador de 45 a 55 años). 
“Todo en mi trabajo está bien, menos mi jefe. Es bastante bipolar y nunca sabes por donde te 
saldrá... por suerte, viene solo dos días a la semana, y sería más feliz si nunca viniera” 
(psicólogo de 25 a 34 años). 
“Tener menos presión” (informática de 25 a 34 años). 
“Un puesto de mayor responsabilidad” (dependiente de 45 a 55 años). 
“Sentir que aporto algo” (investigador de 45 a 55 años). 
“Buena remuneración, sentirme valorado en el trabajo, saber que puedo crecer 
profesionalmente, estar tan a gusto que me dé la sensación de que no estoy trabajando” 
(traductor de 25 a 34 años). 
“Más recursos y mayor formación” (educadora de 35 a 44 años). 
“Más consideración con mi trabajo. Muchos creen que es la profesión más descansada del 
mundo y no se dan cuenta del trabajo que supone” (artista de 45 a 55 años). 
“Más armonía de los compañeros de trabajo” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Que se me reconozca el trabajo extra” (informática de 35 a 44 años). 
“Aire acondicionado” (cocinera de 25 a 34 años). 
“Tener metas y un ascenso profesional” (funcionaria de 45 a 55 años). 
“Honestidad, comprensión y cooperación” (publicista de 25 a 34 años). 
“Tener mayor frecuencia de descanso para estar con los seres queridos” (física de 25 a 34  años). 
“Tener un trabajo fijo, que sea estable” (dependiente de 35 a 44 años). 
“Que mi sueldo se adecue al trabajo realizado, ya que entre congelaciones y reducciones gano  lo mismo que hace cinco años” (funcionario de 45 a 55 años). 
“Nada, ya soy feliz” (traductora de 25 a 34 años).  
“Mejor ambiente de trabajo sin apuros en mi descanso y volver tranquilo a casa” (telefonista de 
25 a 34 años). 
“Estar más valorado por mi trabajo que por afinidad o peloteo” (mozo de 45 a 55 años). 
“Un trabajo bien remunerado con el que pueda conciliar la vida laboral con la vida familiar” 
(administrativa de 25 a 34 años). 
“Estoy contenta con mi trabajo” (empresaria de 35 a 44 años). 
“Ganar más sueldo y que me paguen las horas extras y me hagan fija” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Poder trabajar para un empresa, en vez de ser autónomo para tener un trabajo” (comercial de 45 a 55 años). 
“Ilusión” (fotógrafa, de 25 a 34 años). 
“Trabajar menos tiempo” (ingeniero de 25 a 34 años). 
“Menos estrés en el trabajo, cada vez se trabaja con más presión tanto dentro de la empresa 
como por parte de clientes” (ingeniero de 35 a 44 años). 
“Compañeros con más sentido del humor” (ingeniera de 25 a 34 años). 
“Un trabajo de menos esfuerzo físico y algo más de dinero” (peón de 25 a 34 años). 
“Un cambio de trabajo y de compañeros” (administrativa de 45 a 55 años). 
“Un nuevo jefe” (dependienta de 25 a 34 años). 
“Otra persona con la que compartir el trabajo, para poder hacerlo bien sin estrés ni errores por 
las prisas” (secretaria de 35 a 44 años). 
“Me haría falta más capacitación para poder ascender en mi puesto laboral” (administrativo de 
25 a 34 años). 
“Lo mejor para ser feliz en mi trabajo es no perderlo” (administrativo de 45 a 55 años). 
“Nada, soy feliz” (informática de 25 a 34 años). 


fuente: (http://www.adecco.es/_data/NotasPrensa/pdf/304.pdf)


viernes, 24 de mayo de 2013

Vida Obelén.

Como venimos haciendo desde hace un tiempo, os hacemos un recorrido de vida por los blogs de la Fundación, acercándoos las ultimas novedades. 
Aquí os dejamos las novedades de la Fundación Internacional O'Belén en su labor con los menores:

Y sobre el Equipo Esperi: http://www.equipoesperi.com/equipo_esperi/Inicio.html, vamos a destacar:
  1. Articulo, muy interesante sobre depresión en la adolescencia: http://conectandosemillas.blogspot.com.es/2013/05/depresion-en-la-adolescencia.html donde nos refieren a los propios síntomas, factores de protección y pautas a tener en cuaenta cuando un adolescente sufre esta patología.
  2. Post en el que se nos habla de: Niños autistas en el aula. La experiencia un aulaescolar de caracter  preferente:  http://conectandosemillas.blogspot.com.es/2013/05/blog-post_14.html.
  3. Autoestima e imagen corporal en la adolescencia: http://conectandosemillas.blogspot.com.es/2013/05/autoestima-e-imagen-corporal-en-la.html. Donde se nos informa de cómo fortalecer la imagen corporal de nuestros hijos y de  la importancia de una buena autoestima.

Así que tómate unos minutos y ponte al día con toda la información  de la Fundación Internacional O'Belén.
Feliz  Fin de Semana!


              http://www.equipoesperi.com/
               http://www.obelen.es/

lunes, 20 de mayo de 2013

CONCILIACIÓN Y OCIO FAMILIAR

Es necesario un cambio cultural y social ante la conciliación familiar y laboral
Conciliar, compatibilizar, compaginar, organizar, armonizar...palabras fetiche en una sociedad atemporal.

El interés que despiertan las necesidades de los niños, su educación y desarrollo, la situación laboral de las familias y las políticas empresariales  hacen que estructuremos nuestra vida de una determinada manera y dentro de esta gestión también entra el “ocio familiar y conciliación” y siendo más específicos el “Ocio Infantil”

Queremos destacar desde la Fundación Internacional O’Belén  la creciente importancia del ocio familiar en el desarrollo infantil y que en la actualidad que vivimos la falta de tiempo que los ritmos profesionales actuales imponen, influye directamente en los propios niños.

La conciliación de la vida familiar y laboral es difícil pero muy necesaria. Para ellos, en esa conciliación es importante buscar la calidad del tiempo compartido más que la cantidad de tiempo que se pasa junto a nuestros hijos/as y no debe confundirse el tiempo de permanencia con tiempo de disfrute y participación activa en las actividades.

El ocio familiar debe tender a la búsqueda de actividades en las que puedan participar los miembros de la familia y que generen una sintonía como punto de unión y conexión entre los miembros. El juego y la diversión común son un punto ideal para el aprendizaje de valores, normas y  actitudes.

También queremos destacar desde Life Balance el  papel de los abuelos y abuelas en los tiempos de ocio del niño/a, como recurso paliativo de las incompatibilidades temporales debido al incremento de responsabilidad y a las circunstancias sociales que por las que pasamos.

Pero… ¿Hacia dónde vamos?

En el ámbito laboral, España camina despacio hacia la flexibilización de horarios para fomentar la conciliación.
Pero para poder alcanzar modelos que ya existen en Europa o Estados Unidos más que un simple cambio de actitud empresarial, se demanda todo un cambio cultural y social ante la conciliación familiar y laboral. Se ven cada vez más casos en los que se comparte el tiempo gracias a la tecnología, (podemos ver a nuestros hijos/as por medio de video conferencias, dispositivos webcam, etc.) pero este no es el modelo ideal.
Sería importante que las familias conocieran la oferta de ocio que se les brinde en su entorno, los recursos comunitarios accesibles, etc. ya que la influencia del ocio en el desarrollo de los niños/as es vital y en la mayoría de las situaciones la infancia desarrolla sus actividades de ocio -esenciales para su socialización y crecimiento- condicionada a los tiempos familiares y sus posibilidades de conciliación.


Desde Life Balance proponemos algunas de las actividades de ocio a compartir en familia, que deben de adaptarse a las características de desarrollo de nuestros hijos/as.
Actividades de ocio realizadas en el hogar.
  • Juegos de mesa.
  • Actividades en casa: construcciones, puzzles, jugar a las muñecas//os, dibujar, escuchar música, canciones, leer, manualidades, disfrazarse con lo que tenemos, recortables, bailes, etc.
  • Que el ocio mencionado anteriormente no se vea reemplazo en mayor medida aunque sea compartido al de ver televisión, la consola,  el ordenador e internet ( respecto a este tipo de ocio tener en cuenta siempre, Tiempos y contenidos adecuados a edades).  
Actividades de ocio infantil fuera del hogar estas sobre todo suelen darse los fines de semana, lo que trasluce los condicionantes de las jornadas escolares y sus prolongaciones así como la disponibilidad temporal de los padres y madres para llevarlas a cabo.
  • Asistir a espectáculos culturales y deportivos: cine, teatro, museos, partidos, etc.
  • Realizar juegos o actividades físico-deportivas: bicicleta, jugar a la pelota, escondite, juegos tradicionales.
  • Jugar en el campo o en otros espacios rurales, jugar en espacios públicos urbanos parques, plaza. Juegos al aire libre.


Desde los Programas Life Balance y desde la Fundación O’Belén queremos comprometer a las empresas e instituciones en la implementación de medidas conciliadoras que incrementen la flexibilidad y abran opciones a tener una vida en la que integrar las exigencias laborales con las tareas de cuidado y acompañamiento de los hijos/as y con la vivencia de que un tiempo de calidaden familia no sea un imposible. Así se trataría de garantizar, una mayor disponibilidad para compartir tiempo, también de ocio, con los hijos e hijas.




miércoles, 8 de mayo de 2013

Reflexionando O'Belén. Algunos Efectos de no conciliar...


Irritabilidad, conducta desafiante, lloros continuos o sentimiento de soledad son los síntomas más habituales de la depresión infantil. Un trastorno cada vez más frecuente entre los niños que pasan muchas horas solos en casa porque sus padres trabajan, según alerta la psicóloga Laura Rojas-Marcos. 

Asegura que el 40% de los españoles, de entre 6 y 12 años, están toda la tarde solos en casa, invierten este tiempo en ver la televisión o jugar con la videoconsola. Una situación cada vez más frecuente en los hogares del siglo XXI y que, según los expertos, puede afectar al comportamiento e incluso provocar trastornos psicológicos en los pequeños.

lunes, 6 de mayo de 2013

FORMAR EN EMOCIONES


La resiliencia ha sido reconocida como un aporte a la promoción de la salud mental, así entrenarla es vital ya que resulta enriquecedora del potencial humano.

Es importante que esta perspectiva, cada vez esté más integrada en las empresas y se conviertan en “Empresas resilientes” para ello lo importante es que la organización se marque como perspectiva,  formar y capacitar a sus empleados en el perfeccionamiento de la resiliencia, ya que, indefectiblemente beneficia a la empresa que todos se superen día a día, no sólo en las competencias técnicas sino en lo emocional, para mejorar el clima laboral y enfrentar cualquier crisis socio-económica o cambio importante que pudiese surgir, como las actuales situaciones que muchas organizaciones están viviendo.

El ámbito laboral puede ser un lugar estresante por algunas condiciones que requieren algún tipo de adaptabilidad especial. La falta de iluminación, elementos de trabajo, comodidad para realizar las tareas, cambios de días y horarios o lugares de trabajo, relaciones interpersonales conflictivas, viajes constantes, superposición de roles, plazos de entrega de trabajo poco flexibles, generan altos niveles de negatividad y frustración.  

Los desafíos que proponen los lugares de trabajo, en la actualidad, suponen una gran carga de tensión para la mayoría de las personas.





Fomentar la capacidad de ser resilientes, significa atravesar los desafíos con la mayor naturalidad posible, mantener el buen nivel de relaciones interpersonales, la calidad de vida en el trabajo, el desempeño, la productividad, a pesar de las dificultades es una competencia clave, que muchas organizaciones se han propuesto fomentar entre sus empleados.

Desde Lifebalance sabemos la importancia de trabajar desde el ámbito de las organizaciones la dimensión emocional, ya que las empresas que forman en dichas competencias y concretamente en resiliencia, activan seis puntos fundamentales en las relaciones laborales:
  1. Buscan favorecer los contactos cara a cara entre empleados de manera no conflictiva.
  2. Aplican políticas claras consensuadas entre todos.
  3. Incentivan la cooperación y buena convivencia.
  4. Se fomenta el aprendizaje mutuo de dar y recibir apoyo y afecto.
  5. Se ponen metas realistas para desarrollar la autoestima de los empleados.
  6. Promueven la participación de todos en la toma de decisiones.

Si a los puntos anteriores sumamos la práctica de incentivar a los equipos a través de charlas coloquio, talleres acerca de temas que van más allá de lo meramente laboral, sobre cómo  llevar una vida sana a través de una alimentación saludable, el ejercicio, la utilización del ocio personal y familiar, la resiliencia será potenciada y mejorarán las relaciones y la capacidad de superar situaciones estresantes, que no repercutirán en otros ámbitos del trabajador.

La resiliencia no es solo un concepto más dentro de la psicología laboral, sino que es una gran herramienta que otorga una ventaja competitiva al grupo de trabajo, para  atravesar situaciones que generan frustración y resistencia, de manera positiva, convirtiendo a cada momento difícil en una oportunidad de crecimiento.

Por eso desde Lifebalance sabemos que es ganancia segura que las empresas den el gran salto formativo encaminado a que sus empleados manejen, no las habilidades técnicas como se ha venido haciendo hasta la actualidad, sino la importante dimensión emocional.

jueves, 2 de mayo de 2013

Reflexionando O'Belén: EN CONCILIACIÓN ¿CUALES SON TUS PREGUNTAS?


Ante una entrevista de trabajo, influyen muchos factores, pero además cuando se es madre, nuestro  bebé, nuestro hijo/a transforma la percepción y el comportamiento inconsciente de la madre, del padre ante dicha entrevista laboral. Está claro que, con la que está cayendo, entrar en el mercado laboral ya es una lotería. Pero, con un niño/a en la retaguardia, es probable que intervengan nuevas dudas y planteamientos vitales y profesionales. 

Horario, condiciones económicas, familiares, sociales y personales son ahora examinados con lupa por las personas que son entrevistas y tienen responsabilidades familiares, que se hacen preguntas como estas: 

¿Merece la pena dejar a tu bebé, a tu hijo/a con otra persona? 
¿Cuanto vale emocional y económicamente dejar a tu bebé?
¿Este salario...? el resultado de esta resta con lo que tengo que invertir en mis hijos el tiempo que estoy en el trabajo...es de unos pocos euros.  
¿Guardería y probabilidad de enfermedades
¿Con quién se queda el niño/a si se pone enfermo/a?

¿Compensa llegar a casa a las ocho de la tarde? 
¿Cuántas horas estaré con el niño/a despierto a lo largo del día? 
¿Y si planteo a la empresa un horario más flexible?... ¿me descartarán ya por ello?
¿Por qué en España no racionalizan los horarios de una vez por todas? Ésta sería para mi la mejor reforma laboral

¿Puedo no trabajar? 
¿Y si trabajo como autónoma/o?
¿Trabajar en casa o fuera de casa?
¿Lograré sacar horas en mi día para mi familia?

 Cada madre, padre, cada familia se formulará estas y otras preguntas cuando se enfrentan a la dicotomía familia-trabajo. Cuestiones que generan insomnio. Muchas se quedan sin resolver... 

Desde Life Balance nos gustaría que reflexionáramos sobre esto y que nos digas ¿Cuales son tus preguntas?

lunes, 29 de abril de 2013

PARENTALIDA POSITIVA. Una Responsabilidad Social no sólo de la familia.

El Consejo de Europa ha considerado de gran importancia a la tarea de ser padre o madre y por ello, no ha dudado en promover la Recomendación  Rec. (2006)19, sobre Políticas de Apoyo al Ejercicio Positivo de la Parentalidad y de la cual hoy queremos hablar.

Ya la Convención sobre los Derechos del Niño establece que la familia es “el grupo fundamental de la sociedad y el medio natural para el crecimiento y el bienestar de los niños” y debe recibir, por tanto, la protección y asistencia necesarias para poder asumir plenamente sus responsabilidades dentro de la comunidad. De acuerdo a esto, proporcionar una crianza saludable y adecuada a los niños y las niñas implica:

• Proveerles de cuidado y protección. Cubrir sus necesidades fisiológicas y afectivas.
• Proporcionarles un entorno que ofrezca estabilidad, orientación, rutinas ordenadas y la flexibilidad necesaria para adecuarse a su desarrollo evolutivo. Los niños y niñas necesitan ser guiados por sus padres mediante normas y límites razonables.
• Valorarles y respetarles de tal manera que sus opiniones sean escuchadas y tenidas en cuenta.
• Ofrecerles una educación que potencie al máximo sus cualidades e inculque el respeto por los derechos humanos.


La Fundación Internacional O`Belén quiere sumarse a a recomendación explícita europea y considera tal como en esta se expone, que la mejor educación de la infancia ha de darse desde una parentalidad positiva clave para la formación de futuros ciudadanos adultos, responsables y comprometidos con la sociedad y para este ejercicio, es necesario que se ofrezcan los apoyos que los padres y madres, necesitan para poder desarrollar sus responsabilidades parentales viniendo a ser responsabilidad de todos.

Sabemos que la tarea parental, va mucho más allá de responder a las necesidades de nuestros hijos/as y sin medios o tiempo para poder compartir momentos cotidianos y la interacción con nuestros hijos/as, garantía de bienestar, educación y desarrollo en los niños y niñas, no se hace factible.

Además el proceso de socialización, requiere que los  padres y las madres tengan un abanico amplio de competencias que contribuyan al desarrollo y a la educación. De ahí la importancia que manifestamos acerca de ofrecer desde el ámbito laboral la posibilidad de desarrollar competencias parentales positivas y no sólo centrar la excelencia en la adquisición de habilidades para un mejor desempeño de nuestro puesto de trabajo.


Los niños y niñas crecen sanos y felices cuando cuentan a lo largo de su desarrollo con referentes estables implicados en el día a día de sus hijos, siendo su soporte orientador, ofreciéndoles diálogo sin tiempos, afecto,  una comunicación abierta y estabilidad emocional.

Hasta el momento la crianza y el ejercicio de la parentalidad positiva no ha
sido un objetivo fundamental del desarrollo de las políticas de conciliación en España.

Aprovechando que actualmente el Gobierno ha anunciado un Plan Integral de apoyo a la Familia en el que da cabida al fomento de la Parentalidad positiva, consideramos que la mejor conciliación de la vida personal y laboral es una exigencia social en la que todos nos debemos de implicar ya que influye muy positivamente en el bienestar de la infancia y en la garantía de sus derechos.

Explorar y poner en marcha medidas de conciliación basadas en el interés superior de los niños y las niñas requiere el compromiso real y el esfuerzo no sólo de los poderes públicos, sino también de las empresas y el sector privado.

Al fin y al cabo, la socialización primaria en la familia es  clave para la construcción de futuros ciudadanos adultos, responsables y  comprometidos con los cambios sociales, nosotros nos sumamos a lo dicho por el Consejo de Europa y promovemos la parentalidad positiva como  la fórmula idónea para velar por los derechos de la infancia, garantizar su bienestar y asegurar su protección además de favorecer un presente socialmente responsable.

                                                       http://plataformadeinfancia.org