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lunes, 20 de mayo de 2013

CONCILIACIÓN Y OCIO FAMILIAR

Es necesario un cambio cultural y social ante la conciliación familiar y laboral
Conciliar, compatibilizar, compaginar, organizar, armonizar...palabras fetiche en una sociedad atemporal.

El interés que despiertan las necesidades de los niños, su educación y desarrollo, la situación laboral de las familias y las políticas empresariales  hacen que estructuremos nuestra vida de una determinada manera y dentro de esta gestión también entra el “ocio familiar y conciliación” y siendo más específicos el “Ocio Infantil”

Queremos destacar desde la Fundación Internacional O’Belén  la creciente importancia del ocio familiar en el desarrollo infantil y que en la actualidad que vivimos la falta de tiempo que los ritmos profesionales actuales imponen, influye directamente en los propios niños.

La conciliación de la vida familiar y laboral es difícil pero muy necesaria. Para ellos, en esa conciliación es importante buscar la calidad del tiempo compartido más que la cantidad de tiempo que se pasa junto a nuestros hijos/as y no debe confundirse el tiempo de permanencia con tiempo de disfrute y participación activa en las actividades.

El ocio familiar debe tender a la búsqueda de actividades en las que puedan participar los miembros de la familia y que generen una sintonía como punto de unión y conexión entre los miembros. El juego y la diversión común son un punto ideal para el aprendizaje de valores, normas y  actitudes.

También queremos destacar desde Life Balance el  papel de los abuelos y abuelas en los tiempos de ocio del niño/a, como recurso paliativo de las incompatibilidades temporales debido al incremento de responsabilidad y a las circunstancias sociales que por las que pasamos.

Pero… ¿Hacia dónde vamos?

En el ámbito laboral, España camina despacio hacia la flexibilización de horarios para fomentar la conciliación.
Pero para poder alcanzar modelos que ya existen en Europa o Estados Unidos más que un simple cambio de actitud empresarial, se demanda todo un cambio cultural y social ante la conciliación familiar y laboral. Se ven cada vez más casos en los que se comparte el tiempo gracias a la tecnología, (podemos ver a nuestros hijos/as por medio de video conferencias, dispositivos webcam, etc.) pero este no es el modelo ideal.
Sería importante que las familias conocieran la oferta de ocio que se les brinde en su entorno, los recursos comunitarios accesibles, etc. ya que la influencia del ocio en el desarrollo de los niños/as es vital y en la mayoría de las situaciones la infancia desarrolla sus actividades de ocio -esenciales para su socialización y crecimiento- condicionada a los tiempos familiares y sus posibilidades de conciliación.


Desde Life Balance proponemos algunas de las actividades de ocio a compartir en familia, que deben de adaptarse a las características de desarrollo de nuestros hijos/as.
Actividades de ocio realizadas en el hogar.
  • Juegos de mesa.
  • Actividades en casa: construcciones, puzzles, jugar a las muñecas//os, dibujar, escuchar música, canciones, leer, manualidades, disfrazarse con lo que tenemos, recortables, bailes, etc.
  • Que el ocio mencionado anteriormente no se vea reemplazo en mayor medida aunque sea compartido al de ver televisión, la consola,  el ordenador e internet ( respecto a este tipo de ocio tener en cuenta siempre, Tiempos y contenidos adecuados a edades).  
Actividades de ocio infantil fuera del hogar estas sobre todo suelen darse los fines de semana, lo que trasluce los condicionantes de las jornadas escolares y sus prolongaciones así como la disponibilidad temporal de los padres y madres para llevarlas a cabo.
  • Asistir a espectáculos culturales y deportivos: cine, teatro, museos, partidos, etc.
  • Realizar juegos o actividades físico-deportivas: bicicleta, jugar a la pelota, escondite, juegos tradicionales.
  • Jugar en el campo o en otros espacios rurales, jugar en espacios públicos urbanos parques, plaza. Juegos al aire libre.


Desde los Programas Life Balance y desde la Fundación O’Belén queremos comprometer a las empresas e instituciones en la implementación de medidas conciliadoras que incrementen la flexibilidad y abran opciones a tener una vida en la que integrar las exigencias laborales con las tareas de cuidado y acompañamiento de los hijos/as y con la vivencia de que un tiempo de calidaden familia no sea un imposible. Así se trataría de garantizar, una mayor disponibilidad para compartir tiempo, también de ocio, con los hijos e hijas.




lunes, 13 de mayo de 2013

¿POR QUÉ ES NECESARIA LA CONCILIACIÓN FAMILIAR, PRECISAMENTE EN TIEMPOS DE CRISIS?


En esta semana celebraremos el día internacional de las Familias, y queremos poner de relieve la necesidad de lograr un equilibrio entre el trabajo y la familia. El objetivo de la Fundación Internacional O'Belén  a través de nuestros Programas Life Balance es ayudar a las empresas y a sus trabajadores a atender las necesidades educativas y  afectivas de sus familias y sobre todo de los más pequeños, a la vez que se contribuye al desarrollo socio económico de la sociedad en la que viven. Sumándonos a la importancia del papel de la familia y al equilibrio laboral con este post nos gustaría  explicar por qué consideramos necesaria la conciliación, precisamente en tiempos de crisis.

Hay muchas empresas preguntándose qué hacemos hablando de conciliación de la vida personal, familiar y laboral en estos tiempos de crisis económica. La mayoría de las empresas no contemplan aplicar medidas de conciliación, principalmente por motivos económicos y un tercio de los españoles tiene estrés en el trabajo por miedo a perderlo, generándose el “presentismo”.

Desde Life Balance queremos informar de los beneficios reales de la conciliación y para ello mostramos algunos titulares que lo destacan:

Las medidas de conciliación de la vida laboral y familiar producen un aumento de la productividad.
  • Una mayor autonomía del empleado en la organización del trabajo aumenta la productividad.
  • Las políticas de conciliación son necesarias en aras de aumentar la natalidad y poder asegurar el futuro de las pensiones.
  • Cada vez los trabajadores y trabajadoras demandan más conciliación de la vida laboral y familiar, que tiene un claro impacto sobre el bienestar de la infancia.
Otros Países concilian, aprendamos de ellos
  •  Otros países de Europa ya conocen los beneficios de la conciliación y la “eficiencia”  ganando la batalla al “presentismo”. En España aún nos queda mucho por aprender, ya que  trabajamos más horas y somos menos competitivos y el presencialismo aún se valora mucho, sin tener en cuenta todavía como una buena opción el teletrabajo.
  •  Los españoles trabajan más horas que los alemanes. Y los daneses son los que menos tiempo dedican al empleo remunerado. Los alemanes trabajan menos horas por cabeza, pero todos sus datos económicos (producción, tasa de paro, competitividad) causan envidia en el resto de países desarrollados. No se trata, entonces, de echarle muchas horas al trabajo, sino de trabajar bien.
La falta de conciliación laboral y familiar perjudica a la salud de las familias
  •  En las consultas de atención primaria pediátrica se detectan problemas que pueden estar relacionados con la falta de tiempo de los padres para sus hijos.
  •  El 34,98% de la muestra manifiesta estrés percibido como de origen laboral. En un 52,19% de las familias ninguno de los progenitores finaliza su jornada laboral antes de las 17:00 horas. Se halla una relación significativa entre el horario laboral de los progenitores y la presencia de estrés: finalizar la jornada laboral más tarde de las 17:00 horas aumenta la probabilidad de padecer estrés.
  • La incompatibilidad de horarios laborales y escolares actúa como factor de riesgo para la aparición de estrés familiar. La conciliación familiar y laboral es un derecho de las familias y de la sociedad, y su falta puede dañar seriamente la salud de los progenitores y de los hijos. Fomento de los  bautizados “niños llave”.
  •  Estilos parentales inadecuados ( autoritarismo, sobreprotección, permisividad, etc)

Las familias necesitan que los adultos, madres y padres sean no perfectos, sino lo suficientemente buenos para atender a las necesidades de sus hijos/as con cuidados lo más adecuados posible. Bien es cierto que para lograr esta premisa “padres y madres suficientemente buenos” necesitamos también lugares donde trabajar, “empresas suficientemente concienciadas” y respetuosas con la vida de sus empleados y empleadas, y de paso, con el futuro de las nuevas generaciones.




Fuente:

Influence of the familiar and working conciliation relating to healthP. Esteras Casanova, A. Esparcia Bodegas1, M. Esteban Ramírez2, C. Herrera Jiménez3, S. López Marchena4, E. Planas Sanz5.



lunes, 22 de abril de 2013

PSICOLOGÍA POSITIVA EN EL TRABAJO: GANANCIAS MUTUAS PARA LAS PERSONAS Y LAS ORGANIZACIONES.

Dentro de unos días celebraremos el día mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, concretamente el 28 de abril y desde la Fundación O’Belén queremos destacar la importancia que tiene aplicar acciones desde el enfoque de la psicología positiva en el entorno laboral y las ganancias asociadas de esta.

El espacio laboral actual se encuentra en continuo cambio y además de los propios del mundo laboral, las organizaciones se enfrentan con múltiples retos y dificultades: globalización, nuevas tecnologías, fusiones y diferencias culturales, cambios en las necesidades y valores tanto de los clientes como de los empleados y una constante demanda de eficacia y eficiencia. Las organizaciones deben adaptarse para poder ser competitivas y más especialmente en estos tiempos de crisis. Todos estos cambios, como sabemos, están afectando al bienestar y a la salud de la población trabajadora con repercusiones en la economía (European Agency for Safety and Health at Work, 2009). 

Dada esta situación, las organizaciones han adoptado tradicionalmente una estrategia reactiva basada en la resolución de problemas. En contraste, existiría un enfoque o estrategia proactiva basada en el desarrollo y el crecimiento, cuyo objetivo sería permitir y alcanzar el mayor potencial de la organización y de sus empleados. Este enfoque positivo no es precisamente común en el entorno laboral, como tampoco lo es dentro de la propia psicología, a pesar de que, ya a principios de 1946, la Organización Mundial de la Salud definió la salud como "un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades". Sin embargo, no ha sido hasta que Seligman y Csikszentmihalyi (2000) pioneros de la corriente “Psicología positiva”, oficialmente, inician dicho enfoque,comenzando con una investigación sistemática. Lo mismo puede decirse dentro del campo de las organizaciones.


Desde la última década, la psicología positiva está tomando cada vez un mayor protagonismo tanto en el ámbito teórico investigador como en el aplicado. Es por ello que resulta relevante hacerse las siguientes preguntas: ¿pueden realmente obtenerse ganancias mutuas de desarrollo y crecimiento tanto para la organización como para sus empleados? Y, por otro lado, ¿cuál es el estado de la cuestión al respecto en cuanto a desarrollo teórico, investigación y aplicaciones? Precisamente, para intentar dar respuesta a las mismas se realizó un trabajo de revisión sobre los últimos avances en psicología positiva dentro del mundo organizacional. 

Sobre la base de esta revisión realizada a partir de 154 artículos, los distintos estudios analizados señalan que las prácticas positivas dentro de la organización que favorecen el desarrollo y el crecimiento de los empleados se relacionan positivamente con los resultados deseables de la organización como es, entre otros, el rendimiento. 

Predicen positivamente el rendimiento de los trabajadores factores como:


  • el clima y las prácticas positivas dentro de la organización (Ozcelik, Langton y Aldrin, 2008).
  • el liderazgo de servicio y transformacional (van Dierendonck y Nuijten, 2010).
  • el capital psicológico positivo (Luthans, Avolio, Avey y Norman, 2007).
  •  la flexibilidad psicológica (Bond, Flaxman y Bunce, 2008).
  • la satisfacción de los trabajadores (Judge, Thoresen, Bono y Patton, 2001.
  • el bienestar psicológico de los trabajadores (Wright, Cropanzano y Bonett, 2007).
  • el compromiso (Bakker y Leiter, 2010).
  • la experiencia de fluir (Demerouti, 2006).

En otras palabras, la adopción de un enfoque de desarrollo y crecimiento de la persona en el contexto de trabajo parece estar asociado con un aumento de las ganancias de la organización.

De las conclusiones de estos estudios, se pueden derivar una serie de implicaciones prácticas recomendables:
  • Habilitar el desarrollo de un clima y unas prácticas organizacionales positivas, por ejemplo, ofrecer recursos para facilitar el equilibrio trabajo-familia (horarios flexibles, semana laboral comprimida, el teletrabajo, las instalaciones de guarderías, etc.) introducir programas de tutoría, facilitar la recuperación con tiempos de descanso adecuados y días de descanso, promocionar la generación de un clima de apoyo entre los empleados, ofrecer formación sobre temas relacionados con la familia,  etc.
  • Analizar las características de los puestos de trabajo y de los recursos, promoviendo retos y desafíos en lugar de obstáculos buscando, así la motivación, el compromiso y la facilitación de la experiencia de fluir.
  • Seleccionar los coordinadores y los directores teniendo en cuenta sus características como líderes de servicio y/o transformacionales (no sólo las diferencias individuales, sino también sus relaciones dentro de la dinámica social) y, por otro lado, promover igualmente la emergencia natural y la formación de estos dos tipos de liderazgo.
  • Realizar intervenciones para mejorar el capital psicológico y la flexibilidad psicológica de los empleados mediante distintas técnicas como las provenientes de la terapia de aceptación y compromiso (ACT) aplicada al trabajo.
El Equipo Lifebalance de la Fundación Internacional O’Belén, sabe que las distintas acciones relatadas ayudarían no sólo al crecimiento sino también a la prevención, lo que puede repercutir en el ahorro de futuros costes en salud. Por otro lado, es importante ser conscientes de que el objetivo es el desarrollo y el crecimiento, no simplemente la "positividad" o la acentuación de lo positivo per se, pues incluso un aspecto que podría decirse negativo (por ejemplo, ciertos niveles de estrés) puede ser percibido como un reto y, por lo tanto, convertirse en algo que permita el desarrollo y el crecimiento.

Por último, es importante no olvidar que un desarrollo más teórico, una mayor definición conceptual y un modelo de integración son necesarios. 


Para ello, habría que promover la integración de los diferentes enfoques, modelos, etc. que están siendo utilizados y/o estudiados. También sería conveniente la diversificación de los procedimientos metodológicos, así como una mayor investigación aplicada. 



En este sentido, una posible línea de investigación podría discernir en qué medida el crecimiento mutuo puede ser cultivado en su conjunto de manera sincrónica  examinando las relaciones mediante análisis multinivel, teniendo en cuenta tanto los resultados negativos como los positivos. 



Si la investigación futura presta atención a las carencias mencionadas, creemos que el enfoque de la psicología positiva o de crecimiento en las organizaciones podría reemplazar el actual status quo del enfoque del déficit, obteniendo no sólo ganancias para organización, sino también el crecimiento, desarrollo y satisfacción de los empleados.


El artículo original puede consultarse en la Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones:

Rodríguez-Carvajal, R., Moreno-Jiménez, B., de Rivas-Hermosilla, S., Álvarez-Bejarano, A. y Sanz-Vergel, A.I. (2010). Positive psychology at work: mutual gains for individuals and organizations. Revista Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, 26(3), 235-253.


+ info:http://www.obelen.org/lifebalance/LifeBalance/
+ info:https://www.obelen.es/


lunes, 15 de abril de 2013

LAS EMPRESAS, VEHÍCULO PROMOTOR DEL VALOR PARENTAL, Respuestas O’Belén.


Los jóvenes piden a las empresas tiempo para tener y criar a sus hijos. El 84% afirma que tendría hijos si contara con más ayuda legislativa y económica. Algunas madres trabajan desde casa y cuidan de sus hijos. 

Tiempo para la crianza… 
Es la principal reivindicación que piden los españoles para formar una familia y tener hijos.

En lugar de construir más escuelas infantiles para los menores de tres años, los padres quieren unos horarios laborales acordes con las jornadas escolares, más flexibilidad en las horas de entrada y salida del trabajo, un horario adaptado al europeo, una bolsa de horas para atender las necesidades de los hijos, poder reducirse la jornada según las responsabilidades familiares, promocionar el teletrabajo o el trabajo por objetivos, disfrutar de excedencias sin temor a perder el empleo... Estas son algunas de las propuestas que han lanzado muchos españoles a través de una encuesta online que ha realizado la Plataforma Conciliación Real Ya. Más de mil personas han participado, sobre todo mujeres entre los 26 y 50 años que quieren tener hijos o que ya están criando a alguno.

Los padres deberían tener más tiempo para estar con los hijos y sería conveniente que esto se favoreciera, pero también es importante que ese tiempo que tenemos para dedicar a la familia, hasta que la conciliación que queremos se haga posible, sea tiempo saludable y reconstituyente para todos, es decir de calidad.


Consideramos que tras la jornada de trabajo, hay que seguir manteniendo el listón de la educación familiar que se merecen nuestros hijos, y en algunas ocasiones las fuerzas se encuentran mermadas y la energía que demanda cada etapa por la que están desarrollándose, no es la misma que la que a veces pueden ofrecer sus padres. Y…ya que parece que el tiempo es limitado… ¿a qué padres no les gustaría ofrecer a sus hijos ese tiempo que tienen con calidad?. Considerando que aunque esas fuerzas difieren de un día de vacaciones a un día laboral, de una etapa a otra, etc. si es importante y necesario que se apliquen las pautas, se ponga en práctica la comunicación adecuada  y se gestionen las mejores actividades a compartir con nuestros hijos, en el tiempo que tenemos para que éstas sean las adecuadas y así, aunque con poco tiempo, sigamos creando un vínculo de apego saludable en familia, y esto se puede aprender.

Y, cómo aprender esto si estamos la mayor parte de nuestro tiempo en el trabajo?.
Desde la Fundación O’Belén, hemos reflexionado acerca de esta cuestión y consideramos que las empresas en las que tantos padres y madres trabajan, por medio de sus acciones formativas se conviertan en vehículo promotor del valor parental, favoreciendo, a través de los programas de formación continua que todo trabajador recibe y desde una óptica nueva –psico educativa- la mejora de las relaciones familiares, desde el marco laboral, con sus consiguientes beneficios para todos, para las familias de nuestra plantilla y para la empresa:

-Ayuda a los empleados y sus familias a resolver situaciones personales complejas.
-Equilibrio entre responsabilidades personales, familiares y laborales.
-Satisfacción familiar, Disminución del índice de absentismo y rotación.
-Mayor satisfacción con el trabajo.
-Aportación a los beneficios sociales de la empresa.

La conciliación no sólo es un tema de tiempos, es un tema de Calidad en el tiempo que le dedicamos a la Familia”.



jueves, 4 de abril de 2013

LOS PADRES DEBEN ESTAR, SIEMPRE QUE SEA POSIBLE, AL LADO DE SUS HIJOS

Describiendo un día laboral cualquiera de una familia con hijos pequeños o adolescentes, en la que ambos progenitores trabajan, sería algo parecido a esto:

“…puede que uno de los padres se levante y salga a trabajar incluso antes de que se hayan levantado sus hijos. En caso de que sí coincidan todos a primera hora, cada uno desayunará rápido y por separado, sin sentarse a la mesa y sin dedicar a este momento al menos veinte minutos, como sería recomendable….quizá uno de los padres pueda acompañarles al colegio, pero es probable que esta compañía sólo llegue al autobús que hace la ruta para llegar a clase, sobre todo cuando los padres trabajan lejos de donde viven... además los niños se quedarán, por norma general en el comedor, sin llegar a casa hasta que acabe el colegio o las clases, acabando su jornada “educativa” a las 17 o las 18 h  o en el caso de los adolescentes a las 14-15 h.
… Y, a partir de este momento, empiezan las verdaderas dificultades para la familia. Se puede considerar afortunada aquella en la que uno de los padres tiene un horario comprimido, un turno de mañana, o trabaja en una empresa en la que existen políticas de conciliación que le permitan hacer coincidir su horario de salida con la salida del colegio de sus hijos….

En cuestiones de conciliación, los niños son los que más sufren y, sin embargo, los que menos voz y voto tienen en este asunto.

Desde la Fundación internacional O’belén, queremos que estas pequeñas notas que a continuación exponemos, ayuden a concienciar a favor de la conciliación, aprendamos desde la óptica que nos compete, empleado, empresa, jefe, trabajador… a  ponernos en el lugar de los niños y niñas, hijos e hijas que en la mayoría de las ocasiones pasan el tiempo en actividades extraescolares o con otras personas que no son sus padres, cuando no es solos en casa, conocidos como “niños llave”. Como padres y madres que llegan cansados en la mayoría de las ocasiones de una larga jornada de trabajo es importante, desde una perspectiva psicológica, conocer qué actividades desearían realizar nuestros hijos/as con nosotros, comunicarnos con ellos y dar valor al tiempo que pasamos con nuestra familia, a pesar de que las cosas en nuestro día laboral no nos hayan salido como esperábamos. 

En este sentido es importante que el tiempo en casa lo utilicemos para convivir y dialogar con nuestros hijos, preguntarles por sus sentimientos y preocupaciones, ofreciéndoles apoyo y escucha para crear, a pesar de la ausencia durante el día, un apego saludable y consistente.

Si bien la buena educación debe trasmitirse en todo el entorno del niño, es en el núcleo familiar donde comienza y donde existe mayor capacidad de influencia, por lo que es responsabilidad de los padres trasmitírselo.Pero, ¿cómo podemos hacerlo cuando apenas tenemos tiempo de estar con nuestros hijos/as y sin perder la paciencia, tras un día de trabajo?

Para conseguirlo, queremos aportar desde nuestra experiencia en el cuidado de la infancia y sus familias, cinco pautas fundamentales:

1. Dar ejemplo: Si los niños ven cómo sus padres se comportan de una forma adecuada y coherente, sin perder la calma, a pesar del día que hayamos tenido, ellos aprenderán por imitación. Así, hemos de tener presente que aunque nuestros hijos sean pequeños, perciben y entienden a su manera lo que le ocurre a sus padres, por lo que es importante ser claros en nuestras actuaciones.

2. Enseñarles directamente: Tantas veces como necesiten, corrigiendo sus errores como si estos los hubieran cometido por primera vez. Debemos de tener en cuenta que no hemos de obligarlos de forma coactiva, sino decirles qué es lo que nos gustaría que hicieran y comprobar que lo han entendido, preguntándoles o pidiéndoles que nos expliquen con sus palabras lo que les hemos transmitido.

3. Refuerzo positivo: Cuando pongan en práctica lo aprendido  o consideremos que lo están intentando debemos elogiarles y reconocer el mérito, una mirada y una sonrisa, una caricia o un simple gesto de complicidad, es mucho más gratificante para nuestros hijos que cualquier regalo. Esto les hace sentirse bien y procurarán repetir el comportamiento. 

4. Comunicar sentimientos: Es importante que siempre haya tiempo para hablar en familia y que además de ocupar un tiempo para el diálogo, mientras compartimos alguna actividad gratificante con nuestros hijos, a pesar del duro día,  dediquemos tiempos diferentes a cada uno de ellos, diferenciando necesidades, sentimientos y ofreciendo concesiones en función de la edad, de las preocupaciones o demandas que nuestros hijos nos hagan, dando importancia así a la individuación de cada uno. Que se sientan escuchados y si en un momento, por falta de tiempo no podemos ofrecerles lo que nos piden, no olvidar que siempre hay otro momento para recordarse lo y dárselo, sin que quede en el olvido.

5. Constancia y rutinas: a pesar de que a veces no podemos pasar todo el tiempo posible con nuestros hijos, es muy importante mantener las rutinas que estructuran su vida y ser muy constantes y sistemáticos con las pautas y normas de casa y no sentirnos culpables por ello, más cuando apenas estamos poco tiempo con nuestros hijos y cambiar esta forma de ver las cosas pensando que con las normas, las rutinas y nuestra sistematicidad estamos educando a nuestros hijos/as con calidad y dando verdadero valor a nuestro y su tiempo en familia.

Nuestra Fundación quiere acercar  a través de sus programas  Life Balance la importancia de cuida a las familias de los trabajadores ya que consideramos que no sólo es importante que el empleado, padre/madre, tenga en cuenta estos criterios, sino que desde las empresas se potencie el pensamiento en nuestros menores, que son el futuro,  proporcionando a los empleados medidas para conciliar, formación en temas educativos, estrategias para el cuidado de calidad  de los hijos/as, hábitos saludables en la familia,  desde el ámbito laboral de tal forma que además de proporcionar atención y estrategias educativas especializadas a nuestros trabajadores directamente cuidamos a sus familias y a nuestra infancia.


A través de los siguientes dibujos, podemos ver como los niños desean que sus padres estén mas tiempo en casa y la importancia que le dan al tiempo que pasan o les gustaría pasar con sus padres.


 Así  Reflexionemos,  pues "una imagen vale más que mil palabras".



Fuente imágenes: concurso escolar “¿Cuánto tiempo tienes para mí? realizado por ARHOE  ”Asociación para la racionalización de los horarios españoles”.