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lunes, 24 de junio de 2013

CONVIERTE TUS EMOCIONES EN PRODUCTIVIDAD


La tensión emocional provocada por la crisis interfiere directamente con las relaciones cotidianas; buscar estímulos positivos permite mejorar la percepción de cada día.
Por lo tanto las actitudes negativas influyen directamente en el desempeño laboral cotidiano.
El entendimiento del mundo, lo realizamos a nivel cognitivo pero lo experimentamos con el emocional. Por ello nuestra percepción de la realidad tiene mucho que ver con la congruencia entre la expectativa emocional que tenemos respecto a algo, y lo que emocionalmente experimentamos; por ejemplo si la película de miedo realmente nos asustó la reconocemos como "buena", y si nos hizo reír más que asustarnos, entonces no habrá cumplido la expectativa que teníamos respecto a ella y no lo aprobaremos.
Las emociones impactan en nuestra conducta, para bien y para mal. Hay muchas cosas que no hacemos porque nuestras emociones nos lo impiden y esto también afecta en todos los ámbitos.
En situaciones sociales y económicas como las que vivimos, nuestras emociones están a flor de piel y por varias razones, a veces hemos postergado muchas, aguantamos otras, si somos líderes de equipos es a nosotros a quienes nos toca tranquilizar a los demás, pero nuestra emocionalidad sigue presente.
Tenemos miedo, estrés, incertidumbre, un sentimiento legitimo de preocupación y agobio; Lo importante es ser consciente de las mismas y lograr un cambio de actitud, desde el mismo momento que demos cuenta de esto, ya que si dejamos pasar los cambios, tratar  de ser positivo cada día será más difícil, porque cada día habrá menos espacio en tu saco mental de emociones.

La reacción en cadena principalmente se da por acumulación; no por repetición del estímulo (si te cuento el mismo chiste 10 veces seguidas dejas de reírte). Así desde Life Balance y la Fundación Internacional O’Belén, queremos acercaros algunos consejos que consideramos de gran utilidad para que la emocionalidad trabaje a favor de uno y no en su contra:

1.    Ten especial cuidado con las emociones que te permites los primeros minutos del día, ya que estas modifican la química de tu cerebro y te hacen susceptible o no a otras emociones.
2.    Prepara desde la noche anterior toda tu rutina matutina, la de tus hijos, familia, es preferible cansarte unos minutos más, en la noche, arreglando la ropa, los almuerzos, las tareas, que desgastar tu actitud en detalles logísticos por la mañana,  generando estrés por pequeñeces desde el comienzo del día.
3.    Busca empezar el día con estímulos de emociones positivas, puedes, por ejemplo, charlar tranquilamente en el desayuno, dejando tiempo para disfrutar de ello, preparar un montón de fotos de tus hijos y hacer la rutina de revisar 5 cada mañana, inclusive compartirlas en el desayuno, etc.
4.    De camino al colegio es importante escuchar música, charlar en el coche acerca de algo divertido, jugar adivinanzas, hasta dejarlos en la escuela o realizar cualquier cosa que genere emocionalidad positiva.
5.    Especialmente ocupa tu mente en el traslado de tu casa a la oficina, si sabes que en el camino habrá tráfico o te espera un largo trayecto de transporte público; conscientemente decide ocupar tu mente en un buen libro, en las clases de inglés, en escuchar la radio o en repasar la receta de cocina que harás al llegar a casa, pero mantén ocupados tus pensamientos para que la parte cognitiva reine y no te permita emocionalidad negativa antes de llegar a la oficina.
6.    No te enganches en emociones de displacer, déjalas pasar.
7.    Practica la tolerancia.
8.    Hablar de la crisis y de situaciones negativas genera acumulación pero también libera emocionalidad, es decir, por un lado te descargas pero por el otro tienes que escuchar la versión de tu interlocutor, lo que te da nuevos estímulos adversos. Procura escoger adecuadamente a las personas para descargarte, busca liderazgo, fortaleza y actitud posita en ellos, si alguien te escoge a ti, escucha con tu hemisferio cognitivo, no con el emocional.
9.    Si estás viviendo un nivel emocional adverso elevado, toma una pausa, interrumpe unos minutos tu tarea cotidiana para romper el efecto acumulativo.
10.    Haz ejercicio, es buen momento para usar la endorfina para descargar  tus emociones y te hará disfrutar de un sueño más profundo y reparador.
11.    En casa con tus hijos, familia  o pareja, disfruta de la calidez, de las emociones positivas que hay entre la familia  y trata de ser empático, sobre todo tenemos que mencionar que  los niños se angustian mucho con el efecto acumulador de ver angustiado a sus padres, aunque lo que les suceda nada tenga que ver con ellos o con la familia.
12.    Antes de dormir es importante hacer un breve inventario mental de todas las cosas buenas que uno tiene en su vida, salud, familia, techo, privilegios y agradecerlo. Agradécete a ti mismo también por lo que has logrado.

La crisis puede traer momentos complicados pero lo que realmente altera el equilibrio emocional no es el derrumbe, sino la cantidad de tiempo que tardemos en remover los escombros.

Necesitas que todo tu talento este enfocado en pro de tus objetivos productivos y que tus emociones sean usadas como palancas proactivas de la acción.


Piensa, reflexiona y actúa para conseguir productividad con tus emociones.





miércoles, 19 de junio de 2013

Reflexionando Obelén: CONSTRUCCIÓN DE LA RESILIENCIA en la FAMILIA

La familia es un factor preponderante en la formación de personas sanas física y psíquicamente  Si un niño tiene sus necesidades básicas satisfechas, tiene más opciones de éxito en el futuro, si a esto le añadimos el contacto físico, las caricias y el respeto de sus padres o familiares, su desarrollo en todos los aspectos será armónico. 

Greenspan (1996) enumera una serie de condiciones familiares que favorecen la resiliencia entre los niños y jóvenes:




• Estructura y reglas claras dentro del hogar.
• Apoyo entre los cónyuges.
• Estrategias familiares de afrontamiento eficaces.
• Prácticas de cuidado y crianza efectivas.
• Interacción y apego entre padres e hijos (la presencia de una relación cálida y de apoyo al menos con uno de los padres, protege o mitiga los efectos nocivos de un medio adverso).
• Expectativas positivas de los padres sobre el futuro de sus hijos.
• Responsabilidades compartidas en el hogar.
• Apoyo de los padres en las actividades escolares de los hijos.
• Redes familiares fuertemente extendidas y redes de apoyo externas (amigos, vecinos, etc.).
• Participación de la familia en actividades extrafamiliares.
• Oportunidades de desarrollo y de responsabilidad.


miércoles, 12 de junio de 2013

Reflexionando O' Belén: Hijos favoritos. Como equilibrar la balanza


Un estudio realizado  por Catherine Conger, profesora de Desarrollo Humano y Comunitario de la Universidad de California en Davis, reunió a un grupo de 384 pares de hermanos y a sus padres, revelando que si una madre y/o un padre tiene una marcada preferencia por uno de sus hijos/as, estos tendrán un menor bienestar emocional cuando sean adultos.

Mientras que los otros pueden sentir resentimiento, los favoritos pueden experimentar el rechazo de sus hermanos y sobre - estrés por las expectativas de sus progenitores.

Al final, concluyó que el 65% de las madres y el 70% de los padres exhibían una clara preferencia por uno de sus hijos, normalmente el más mayor.

  • Además el 85% de los hijos/as percibe favoritismo hacia uno de ellos/as.
Es normal que los padres sientan mayor afinidad por alguno de sus hijos/as pero deben de ocuparse en crear vínculos diferenciados de acuerdo a la personalidad de cada niño.

CÓMO EQUILIBRAR LA BALANZA
  • Entendiendo que los hijos/as son diferentes a los padres e incluso pueden tener talentos e intereses completamente opuestos.
  • Las normas del hogar deben de ser claras y exigir su cumplimiento a todos los hijos/as, matizándolas sólo de acuerdo con la edad de cada hijo/a.
  • Evitando proyectar en los hijos/as los objetivos que los padres no alcanzamos en nuestra niñez.Eso implica No ver a los hijos/as como medio de realización personal.
  • Si nuestros hijos/as se quejan por el favoritismo hacia un hermano/a, es un tema que tendremos que hablar con él/ella y proponer soluciones.
El favoritismo no necesariamente genera una reacción traumática en los niños, pero nosotros como psicólogos, aconsejamos tratar de crear vínculos especiales con cada hijo/a.
  • La clave es que ninguno se sienta menos querido/a.


lunes, 10 de junio de 2013

CONCILIAR II: LA IMPORTANCIA DE UNA AUTORIDAD POSITIVA. Lo que hemos de hacer como padres.

En el post Life Balance del lunes pasado, aprendimos como conciliar evitando algunos errores, que como padres mantenemos con nuestros hijos y siendo conscientes de esto nos evitaremos muchos disgustos en la vuelta del trabajo a casa.

Una vez que sabemos lo que hemos de evitar, hoy la Fundación O’Belén os quiere acercar algunos “trucos” sencillos que trabajamos en profundidad en las escuelas de familia - empresa, para fomentar la armonía  y reducir los problemas familiares, encaminados a ofrecer un desarrollo equilibrado a los hijos y proporcionar paz a las personas y al hogar, como ya os anticipamos la semana pasada.

Estas pautas sólo requieren, por un lado, del convencimiento -muy importante- de que son efectivas y, por otro, de llevarlas a la práctica de manera constante y coherente.

Algunas de estas técnicas ya han sido comentadas al hablar en el anterior post de  los errores. 
En este post de hoy,  enunciaremos brevemente, actuaciones concretas y positivas que ayudan a tener prestigio y autoridad positiva ante los hijos:

  • Tener unos objetivos claros de lo que pretendemos cuando educamos. Es la primera condición sin la cual podemos dar muchos palos de ciego.
  • Enseñar con claridad cosas concretas. Al niño no le vale decir "sé bueno", "pórtate bien" o "come bien".
  • Dar tiempo de aprendizaje. Una vez hemos dado las instrucciones concretas y claras, las primeras veces que las pone en práctica, necesita atención y apoyo mediante ayudas verbales y físicas, si es necesario.
  • Valorar siempre sus intentos y sus esfuerzos por mejorar, resaltando lo que hace bien y pasando por alto lo que hace mal.
  • Dar ejemplo para tener fuerza moral y prestigio. Sin coherencia entre las palabras y los hechos, jamás conseguiremos nada.
  • Confiar en nuestro hijo. La confianza es una de las palabras clave. La autoridad positiva supone que el niño tenga confianza en los padres.
  • Actuar y huir de los discursos. Una vez que el niño tiene claro cual ha de ser su actuación, es contraproducente invertir el tiempo en discursos para convencerlo.
  • Reconocer los errores propios. Nadie es perfecto, los padres tampoco. El reconocimiento de un error por parte de los padres da seguridad y tranquilidad al niño/a y le anima a tomar decisiones aunque se pueda equivocar

Todo esto sin olvidar que Educar es estimar. El amor hace que las técnicas no conviertan la relación en algo frío, rígido e inflexible y, por lo tanto, superficial y sin valor a largo plazo. El amor supone tomar decisiones que a veces son dolorosas, a corto plazo, para los padres y para los hijos, pero que después son valoradas de tal manera que dejan un buen sabor de boca y un bienestar interior en los hijos y en los padres.

Feliz día de conciliación.



miércoles, 5 de junio de 2013

Reflexionando O´Belén: ¿Qué entorno quieres para crecer?

Según el nivel de responsabilidad familiar del entorno del empleado que una organización quiera establecer con ellos. Podemos obtener y estar en distintos tipos de entornos.

Conocer y evaluar que los ámbitos familia y trabajo se enriquecen mutuamente le permitirá a las empresas implementar flexibilidad y asumir la responsabilidad familiar corporativa para obtener mejores resultados, ya comprobados con una mayor productividad, más competitividad y sostenibilidad, y por supuesto más responsabilidad reflejada en un mayor compromiso y fidelización de sus colaboradores. 

El modelo diferencia cuatro entornos dentro de las organizaciones: 

  • Contaminante.
  • Difícil.
  • Positivo.
  • Enriquecedor.



Adquirir un entorno enriquecedor implica sistemáticamente facilitar la conciliación trabajo - familia. 

 Dentro de los valores de la dirección  en dicho entorno se destaca:


  • el apoyo emocional.
  • el apoyo instrumental.
  • un modelo a seguir y la gestión de las políticas.


Se trata de un proceso que está alineado con un liderazgo de dimensión más allá de un mero resultado ya que tiene motivaciones trascendentes además de los motivos intrínsecos y extrínsecos con los que la organización se beneficia.

¡Identifica y elige!

lunes, 3 de junio de 2013

CONCILIAR I: LA IMPORTANCIA DE UNA AUTORIDAD POSITIVA. Lo que hemos de evitar como padres.

Tener autoridad, que no autoritarismo, es básico para la educación de nuestros hijos e hijas. Debemos marcar límites y objetivos claros que les permitan diferenciar qué está bien y qué está mal, pero uno de los errores más frecuentes de padres y madres es excederse en la tolerancia, esto suele ocurrir debido a que pensamos que pasamos más tiempo en el trabajo, fuera de casa,  que con ellos… y entonces empiezan los problemas. 
Hay que llegar a un equilibrio, ¿cómo conseguirlo para tener autoridad? 

En  algunas de las charlas que la Fundación O’ Belén ha impartido en Escuelas de Familia - Empresa, hemos tratado cuestiones como:
- Una madre nos pregunta: ¿Qué hago si mi hijo está subido  de pie en la silla y no quiere bajar?
-
 Dígale que baje, - le dice el formador.
-
 Ya se lo digo, pero no me hace caso y no baja- responde la madre con voz de derrotada.
-
 ¿Cuántos años tiene el niño?- preguntamos.
-
 Tres años - afirma la madre.
Situaciones semejantes a ésta se presentan frecuentemente cuando  impartimos formación en  dichas ”Escuelas de Familia”. Generalmente suele ser la madre quien pone la cuestión sobre la mesa aunque a nuestra formación asistan los dos. El padre por norma general simplemente asiente, bien con un silencio cómplice, bien afirmando con la cabeza, porque  no hay que olvidar que el problema es de los dos, evidentemente.
¿Qué ha pasado para que en tan pocos meses una pareja de personas adultas, triunfadoras en el campo profesional/ laboral  y social, hayan dilapidado el capital de autoridad que tenían cuando nació su hijo/a?
Actuaciones paternas y maternas, a veces llenas de buena voluntad, minan la propia autoridad y hacen que los niños/as primero y los adolescentes después no tengan un desarrollo equilibrado y feliz con la consiguiente angustia para los padres, que influye en todos sus ámbitos de actuación. El padre o la madre que primero reconoce no saber qué hacer ante las conductas disruptivas de su pequeño y que, después, siente que ha perdido a su hijo/a adolescente, no puede disfrutar de una buena calidad de vida, por muy bien que le vaya económica, laboral y socialmente, porque ha fracasado en el "negocio" más importante: la educación de sus hijos.

¿Cuáles son los errores más frecuentes que padres y madres cometemos cuando interaccionamos con nuestros hijos/as?
Quizá los que nos leéis en alguna ocasión habéis cometido cada uno o alguno de los errores que a continuación mencionamos. No os preocupéis por ello. No es un desastre. 
Es lo normal, en cualquier persona que intenta educar todos los días. Y esto, tiene su parte positiva. Quiere decir que intentáis educar, lo cual ya es mucho.

Estos son los principales errores que, con más frecuencia, debilitan y disminuyen la autoridad de los padres, madres y familias:
  • La permisividad. Es imposible educar sin intervenir. El niño/a, cuando nace, no tiene conciencia de lo que es bueno ni de lo que es malo. No sabe si se puede rayar en las paredes o no. Los adultos somos los que hemos de decirle lo que está bien o lo que está mal. El dejar que se ponga de pie encima del sofá porque es pequeño, por miedo a frustrarlo o por comodidad es el principio de una mala educación. Un hijo/a que hace "fechorías"(y saben muy bien que las hacen) que sus padres no corrigen, piensa que es porque estos ni lo estiman ni lo valoran. Los niños/as necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices.
  • Ceder después de decir no. Una vez que se ha decidido a actuar, la primera regla de oro a respetar es la del no. El no es innegociable. Nunca se puede negociar el no y este es el error más frecuente y que más daño hace a los niños. Cuando vayamos a decir no a nuestros hijos, hay que pensarlo bien, porque no hay marcha atrás. Si le ha dicho su hijo/a que hoy no verá la televisión, porque ayer estuvo más tiempo del que debía y no hizo los deberes, no puede ver la televisión aunque nos pida de rodillas y por favor, con cara suplicante, llena de pena, otra oportunidad. Así que pensemos en lo que vamos a decir a nuestro hijo/a y si lo vamos a poder cumplir. En cambio, el sí, sí se puede negociar. Si piensa que el niño puede ver la televisión esa tarde, negocie con él qué programa y cuanto rato.
  • El autoritarismo. Es el otro extremo de  la permisividad. Es intentar que el niño/a haga todo lo que como padres queremos, sin que demos lugar a negociación o reflexión alguna por su parte, anulando su personalidad. El autoritarismo sólo persigue la obediencia por la obediencia. Su objetivo no es lograr una persona equilibrada y con capacidad de autodominio, sino hacer una persona sumisa, sin iniciativa. Es tan negativo para la educación como la permisividad.
  • Falta de coherencia. Ya hemos dicho que los niños/as han de tener referentes y límites estables. Las reacciones de los padres han de ser siempre dentro de una misma línea ante los mismos hechos. Nuestro estado de ánimo ha de influir lo menos posible en la importancia que se da a los hechos. Si hoy está mal rayar en la pared, mañana, también, hayamos tenido el día que sea en el trabajo…
    Igualmente es fundamental la
     coherencia entre el padre y la madre. Si el padre le dice  que se ha de comer con los cubiertos, la madre le ha de apoyar y viceversa. No debe caer en la trampa de que alguno de los dos diga: "Déjalo que coma como quiera, lo importante es que coma", ya que hay determinadas pautas de convivencia que previamente ambos padres deben de establecer, para  hacer y ser “equipo”, esté uno u otro en casa.
  • Gritar. Perder los estribos. A veces es difícil no perderlos, somos conscientes. De hecho toda persona sincera, que educa, reconoce haberlos perdido alguna vez en mayor o menor medida. Perder los estribos supone un abuso de la fuerza que conlleva deterioro de la autoestima para el niño/a. Además, a todo se acostumbra uno. Los niños/as también se amoldan a los gritos a los que cada vez harán menos caso, consiguiendo sólo desesperarnos y lograr una situación totalmente desbocada, recordemos:”Perro ladrador, poco mordedor”. 
  •  Gritar conlleva un gran peligro inherente. Cuando los gritos no dan resultado, la ira puede pasar fácilmente a otras conductas más graves: enfado mantenido, descalificaciones e incluso conductas completamente descontroladas, que son palabras mayores. Nunca debemos llegar a este extremo. Si los padres se sienten desbordados, deben pedir ayuda: tutores, psicólogos, escuelas de padres...
  • No cumplir las promesas ni las amenazas. El niño/a aprende muy pronto que cuanto más promete o amenaza su padre/madre, menos cumple lo que dicen. Cada promesa o amenaza no cumplida es un girón de autoridad que se queda por el camino. Las promesas y amenazas deber ser realistas, es decir fáciles de aplicar. Un día sin tele o sin salir, es posible. Un mes es imposible.
  • No Negociar. ya que hacerlo supone autoritarismo y abuso de poder y por lo tanto incomunicación. Camino ideal para que en la adolescencia se rompan las relaciones entre los padres y los hijos.Así se debe negociar aquello que consideremos que se puede, (un no como hemos visto, es innegociable) pero dar la opción de negociar implica flexibilidad y apertura al cambio.
  • No escuchar.  unos buenos padres son los que escuchan a su hijo aunque estén hablando por teléfono, si en ese momento no puedo atenderle, se lo hago saber y  retomo la conversación, cuando le pueda escuchar con todos los sentidos. Muchos padres se quejan de que sus hijos no los escuchan. y el problema es que ellos no han escuchado nunca a sus hijos. Los han juzgado, evaluado y les han dicho lo que habían de hacer, pero escuchar... nunca.
  • Exigir éxitos inmediatos. Con frecuencia, los padres tienen poca paciencia con sus hijos/as. Querrían que fueran los mejores... ¡ya!. Con los hijos/as  olvidamos que nadie ha nacido enseñado. Y todo requiere un periodo de aprendizaje con sus correspondiente errores. Esto que admitimos en los demás nos es difícil soportar cuando se trata de nuestros hijos/as, en los que sólo se ven las cosas negativas y que, lógicamente, "para que el niño/a aprenda" caemos en el error de repetirlas una y otra vez, sin lograr así un aprendizaje.

En educación lo que deja huella en el niño no es lo que se hace alguna vez, sino lo que se hace continuamente de forma consistente y sabiendo que nuestros hijos/as han entendido lo que les solicitamos. Así lo importante es que, tras un periodo de reflexión, los padres consideren, en cada caso, las actuaciones que pueden ser más negativas para la educación de sus hijos, y traten de ponerles remedio.


En el próximo post hablaremos de pautas para ofrecer un desarrollo equilibrado a nuestros hijos/as y mejorar la convivencia familiar siendo corresponsables.

lunes, 27 de mayo de 2013

EXITO Y LIDERAZGO , sinónimo de CONCILIACION LABORAL

Cada vez hay más empresas que buscan favorecer el equilibrio entre la vida familiar y laboral de sus empleados.

Podemos decir que  “la cocina es como la conciliación empresarial. Hay que saber mezclar los ingredientes  adecuados y necesarios para que a todos los comensales les guste el plato". Un estudio hecho por Fundación Masfamilia asegura que las compañías que ponen en marcha medidas como la flexibilidad de horarios, seguro de vida, aumento de días de vacaciones o seguro médico incrementan tanto el bienestar como la productividad de los trabajadores.
Más de cien grandes empresas -las llamadas empresas efr que han implantado una serie de medidas innovadoras- colaboraron mediante un cuestionario cuyos resultados fueron que la mayoría de los trabajadores demandan mejoras en la calidad del empleo y flexibilidad temporal y espacial. Además, en el estudio queda patente que aquellas compañías que ponen al servicio de los trabajadores una serie de ayudas, como material escolar o servicios de salud, son más activas que aquellas que "siguen encasilladas en un sistema antiguo, fallido y caduco. La conciliación laboral es sinónimo de éxito y liderazgo".

Para los trabajadores de Mutua Madrileña, "la empresa debe asumir su responsabilidad social ante sus trabajadores, un modelo que se adecue a los empleados y a sus necesidades. Solo así habrá una mayor rentabilización del sistema productivo". Algunas de las empresas que han participado en 1000-1 recetas para conciliar van más allá y han implantado, entre sus profesionales, una serie de propuestas que suponen un escaso coste para la empresa y un gran beneficio para el trabajador, como la incorporación progresiva tras la baja de maternidad, el walking meeting -reunirse en espacios verdes para fomentar la creatividad- o desayunos de empresa en vez de largas comidas.
El estudio subraya que España aún está lejos de algunos países europeos, como Holanda o Finlandia, ambos a la cabeza de los nuevos modelos empresariales. En España solo el 8% de las compañías han adoptado el teletrabajo como una herramienta laboral más ya que se percibe que en España todavía existe ese miedo a trabajar a distancia utilizando las nuevas tecnologías. No sabemos trabajar sin la presencia del jefe y sin el empleado.

Para estas empresas efr es importante el factor de la productividad. "Está demostrado que las empresas que más pagan no son las que mejor empleados tienen, de ahí que haya que motivar al trabajador con incentivos. La empresa debe animar a sus empleados para que sean ellos mismos los que quieran invertir con sus capacidades en la empresa, y no lo contrario".
Fuentes:
Fundacion mas familia: www.fundacionmasfamilia.org  

miércoles, 15 de mayo de 2013

Reflexionando O’Belén, La importancia de la Familia.


Hoy  15 de mayo, es el Día Internacional de las Familias. Por eso desde esta sección y por el trabajo que la Fundación O’Belén realiza con los menores y sus familias, queremos reflexionar acerca de cómo todos y especialmente las familias,  podemos educar a niños felices.



La familia es la unión de personas que comparten un proyecto vital en común. Entre los miembros de la misma familia se generan fuertes sentimientos de pertenencia y de compromiso personal; estableciéndose relaciones intensas de afectividad, reciprocidad y dependencia. Estas características hacen que la familia tenga características muy especiales y con unas funciones muy importantes dentro de nuestra sociedad.

Que los niños nazcan y crezcan en una familia tiene una enorme importancia en su desarrollo y los padres tienen la responsabilidad de asumir nuevas funciones para asegurar que su hijo se desarrolle de forma plena en el seno de su familia. Estas funciones son:

El desarrollo de la propia imagen y de la autoestima
La familia es el marco principal donde el niño va a ir creando la imagen de sí mismo, su autoconcepto, y donde va estableciendo la valoración positiva o negativa de sí mismo, es decir, su autoestima. El lograr un entorno donde el niño/a pueda generar una imagen personal de sí mismo/a y una autoestima positiva es un aspecto fundamental de la tarea que tienen que asumir los padres.
El desarrollo de la personalidad
Relacionado con el desarrollo del autoconcepto está el desarrollo de la personalidad. La familia es el primer escenario en el que el niño va relacionarse con otros miembros de su especie y por lo tanto, donde va a desarrollar un estilo de comportamiento determinado, los padres son modelo de sus hijos/as en todo momento, por eso es importante que nosotros trabajemos lo que les queremos transmitir y no arrastremos las situaciones del día, emociones, ideas que vivimos en otros contextos como por ejemplo el laboral.
La transmisión de valores y la cultura
La familia va a ser el primer elemento de transmisión de los valores éstos, van a ser la base de la socialización del niño en una cultura determinada con unas determinadas costumbres y con un determinado bagaje cultural.
El desarrollo emocional
La familia supone para los hijos, el apoyo seguro donde experimentar e ir aprendiendo a ser persona. El apego y los vínculos emocionales padres e hijos son el elemento clave que asegure el bienestar psicológico y emocional del niño. Teniendo una base segura, el niño puede afrontar las situaciones nuevas que la vida le va a ir ofreciendo, construyendo su autoconcepto, sus propios principios éticos y su personalidad.

En definitiva, la familia es la base fundamental de la socialización de los niños y niñas, aunque no en exclusiva. La escuela, los amigos e incluso los medios de comunicación van a ser otros escenarios fundamentales en el aprendizaje. Sin embargo, aunque todos ellos son importantes, la familia es el único escenario permanente y seguro que el niño va a disfrutar, los amigos varían, en la escuela cambian los profesores y los compañeros pero, los padres sin embargo, permanecen y por ello, van a ser las figuras de referencia a lo largo de la vida.


lunes, 13 de mayo de 2013

¿POR QUÉ ES NECESARIA LA CONCILIACIÓN FAMILIAR, PRECISAMENTE EN TIEMPOS DE CRISIS?


En esta semana celebraremos el día internacional de las Familias, y queremos poner de relieve la necesidad de lograr un equilibrio entre el trabajo y la familia. El objetivo de la Fundación Internacional O'Belén  a través de nuestros Programas Life Balance es ayudar a las empresas y a sus trabajadores a atender las necesidades educativas y  afectivas de sus familias y sobre todo de los más pequeños, a la vez que se contribuye al desarrollo socio económico de la sociedad en la que viven. Sumándonos a la importancia del papel de la familia y al equilibrio laboral con este post nos gustaría  explicar por qué consideramos necesaria la conciliación, precisamente en tiempos de crisis.

Hay muchas empresas preguntándose qué hacemos hablando de conciliación de la vida personal, familiar y laboral en estos tiempos de crisis económica. La mayoría de las empresas no contemplan aplicar medidas de conciliación, principalmente por motivos económicos y un tercio de los españoles tiene estrés en el trabajo por miedo a perderlo, generándose el “presentismo”.

Desde Life Balance queremos informar de los beneficios reales de la conciliación y para ello mostramos algunos titulares que lo destacan:

Las medidas de conciliación de la vida laboral y familiar producen un aumento de la productividad.
  • Una mayor autonomía del empleado en la organización del trabajo aumenta la productividad.
  • Las políticas de conciliación son necesarias en aras de aumentar la natalidad y poder asegurar el futuro de las pensiones.
  • Cada vez los trabajadores y trabajadoras demandan más conciliación de la vida laboral y familiar, que tiene un claro impacto sobre el bienestar de la infancia.
Otros Países concilian, aprendamos de ellos
  •  Otros países de Europa ya conocen los beneficios de la conciliación y la “eficiencia”  ganando la batalla al “presentismo”. En España aún nos queda mucho por aprender, ya que  trabajamos más horas y somos menos competitivos y el presencialismo aún se valora mucho, sin tener en cuenta todavía como una buena opción el teletrabajo.
  •  Los españoles trabajan más horas que los alemanes. Y los daneses son los que menos tiempo dedican al empleo remunerado. Los alemanes trabajan menos horas por cabeza, pero todos sus datos económicos (producción, tasa de paro, competitividad) causan envidia en el resto de países desarrollados. No se trata, entonces, de echarle muchas horas al trabajo, sino de trabajar bien.
La falta de conciliación laboral y familiar perjudica a la salud de las familias
  •  En las consultas de atención primaria pediátrica se detectan problemas que pueden estar relacionados con la falta de tiempo de los padres para sus hijos.
  •  El 34,98% de la muestra manifiesta estrés percibido como de origen laboral. En un 52,19% de las familias ninguno de los progenitores finaliza su jornada laboral antes de las 17:00 horas. Se halla una relación significativa entre el horario laboral de los progenitores y la presencia de estrés: finalizar la jornada laboral más tarde de las 17:00 horas aumenta la probabilidad de padecer estrés.
  • La incompatibilidad de horarios laborales y escolares actúa como factor de riesgo para la aparición de estrés familiar. La conciliación familiar y laboral es un derecho de las familias y de la sociedad, y su falta puede dañar seriamente la salud de los progenitores y de los hijos. Fomento de los  bautizados “niños llave”.
  •  Estilos parentales inadecuados ( autoritarismo, sobreprotección, permisividad, etc)

Las familias necesitan que los adultos, madres y padres sean no perfectos, sino lo suficientemente buenos para atender a las necesidades de sus hijos/as con cuidados lo más adecuados posible. Bien es cierto que para lograr esta premisa “padres y madres suficientemente buenos” necesitamos también lugares donde trabajar, “empresas suficientemente concienciadas” y respetuosas con la vida de sus empleados y empleadas, y de paso, con el futuro de las nuevas generaciones.




Fuente:

Influence of the familiar and working conciliation relating to healthP. Esteras Casanova, A. Esparcia Bodegas1, M. Esteban Ramírez2, C. Herrera Jiménez3, S. López Marchena4, E. Planas Sanz5.



lunes, 6 de mayo de 2013

FORMAR EN EMOCIONES


La resiliencia ha sido reconocida como un aporte a la promoción de la salud mental, así entrenarla es vital ya que resulta enriquecedora del potencial humano.

Es importante que esta perspectiva, cada vez esté más integrada en las empresas y se conviertan en “Empresas resilientes” para ello lo importante es que la organización se marque como perspectiva,  formar y capacitar a sus empleados en el perfeccionamiento de la resiliencia, ya que, indefectiblemente beneficia a la empresa que todos se superen día a día, no sólo en las competencias técnicas sino en lo emocional, para mejorar el clima laboral y enfrentar cualquier crisis socio-económica o cambio importante que pudiese surgir, como las actuales situaciones que muchas organizaciones están viviendo.

El ámbito laboral puede ser un lugar estresante por algunas condiciones que requieren algún tipo de adaptabilidad especial. La falta de iluminación, elementos de trabajo, comodidad para realizar las tareas, cambios de días y horarios o lugares de trabajo, relaciones interpersonales conflictivas, viajes constantes, superposición de roles, plazos de entrega de trabajo poco flexibles, generan altos niveles de negatividad y frustración.  

Los desafíos que proponen los lugares de trabajo, en la actualidad, suponen una gran carga de tensión para la mayoría de las personas.





Fomentar la capacidad de ser resilientes, significa atravesar los desafíos con la mayor naturalidad posible, mantener el buen nivel de relaciones interpersonales, la calidad de vida en el trabajo, el desempeño, la productividad, a pesar de las dificultades es una competencia clave, que muchas organizaciones se han propuesto fomentar entre sus empleados.

Desde Lifebalance sabemos la importancia de trabajar desde el ámbito de las organizaciones la dimensión emocional, ya que las empresas que forman en dichas competencias y concretamente en resiliencia, activan seis puntos fundamentales en las relaciones laborales:
  1. Buscan favorecer los contactos cara a cara entre empleados de manera no conflictiva.
  2. Aplican políticas claras consensuadas entre todos.
  3. Incentivan la cooperación y buena convivencia.
  4. Se fomenta el aprendizaje mutuo de dar y recibir apoyo y afecto.
  5. Se ponen metas realistas para desarrollar la autoestima de los empleados.
  6. Promueven la participación de todos en la toma de decisiones.

Si a los puntos anteriores sumamos la práctica de incentivar a los equipos a través de charlas coloquio, talleres acerca de temas que van más allá de lo meramente laboral, sobre cómo  llevar una vida sana a través de una alimentación saludable, el ejercicio, la utilización del ocio personal y familiar, la resiliencia será potenciada y mejorarán las relaciones y la capacidad de superar situaciones estresantes, que no repercutirán en otros ámbitos del trabajador.

La resiliencia no es solo un concepto más dentro de la psicología laboral, sino que es una gran herramienta que otorga una ventaja competitiva al grupo de trabajo, para  atravesar situaciones que generan frustración y resistencia, de manera positiva, convirtiendo a cada momento difícil en una oportunidad de crecimiento.

Por eso desde Lifebalance sabemos que es ganancia segura que las empresas den el gran salto formativo encaminado a que sus empleados manejen, no las habilidades técnicas como se ha venido haciendo hasta la actualidad, sino la importante dimensión emocional.

lunes, 29 de abril de 2013

PARENTALIDA POSITIVA. Una Responsabilidad Social no sólo de la familia.

El Consejo de Europa ha considerado de gran importancia a la tarea de ser padre o madre y por ello, no ha dudado en promover la Recomendación  Rec. (2006)19, sobre Políticas de Apoyo al Ejercicio Positivo de la Parentalidad y de la cual hoy queremos hablar.

Ya la Convención sobre los Derechos del Niño establece que la familia es “el grupo fundamental de la sociedad y el medio natural para el crecimiento y el bienestar de los niños” y debe recibir, por tanto, la protección y asistencia necesarias para poder asumir plenamente sus responsabilidades dentro de la comunidad. De acuerdo a esto, proporcionar una crianza saludable y adecuada a los niños y las niñas implica:

• Proveerles de cuidado y protección. Cubrir sus necesidades fisiológicas y afectivas.
• Proporcionarles un entorno que ofrezca estabilidad, orientación, rutinas ordenadas y la flexibilidad necesaria para adecuarse a su desarrollo evolutivo. Los niños y niñas necesitan ser guiados por sus padres mediante normas y límites razonables.
• Valorarles y respetarles de tal manera que sus opiniones sean escuchadas y tenidas en cuenta.
• Ofrecerles una educación que potencie al máximo sus cualidades e inculque el respeto por los derechos humanos.


La Fundación Internacional O`Belén quiere sumarse a a recomendación explícita europea y considera tal como en esta se expone, que la mejor educación de la infancia ha de darse desde una parentalidad positiva clave para la formación de futuros ciudadanos adultos, responsables y comprometidos con la sociedad y para este ejercicio, es necesario que se ofrezcan los apoyos que los padres y madres, necesitan para poder desarrollar sus responsabilidades parentales viniendo a ser responsabilidad de todos.

Sabemos que la tarea parental, va mucho más allá de responder a las necesidades de nuestros hijos/as y sin medios o tiempo para poder compartir momentos cotidianos y la interacción con nuestros hijos/as, garantía de bienestar, educación y desarrollo en los niños y niñas, no se hace factible.

Además el proceso de socialización, requiere que los  padres y las madres tengan un abanico amplio de competencias que contribuyan al desarrollo y a la educación. De ahí la importancia que manifestamos acerca de ofrecer desde el ámbito laboral la posibilidad de desarrollar competencias parentales positivas y no sólo centrar la excelencia en la adquisición de habilidades para un mejor desempeño de nuestro puesto de trabajo.


Los niños y niñas crecen sanos y felices cuando cuentan a lo largo de su desarrollo con referentes estables implicados en el día a día de sus hijos, siendo su soporte orientador, ofreciéndoles diálogo sin tiempos, afecto,  una comunicación abierta y estabilidad emocional.

Hasta el momento la crianza y el ejercicio de la parentalidad positiva no ha
sido un objetivo fundamental del desarrollo de las políticas de conciliación en España.

Aprovechando que actualmente el Gobierno ha anunciado un Plan Integral de apoyo a la Familia en el que da cabida al fomento de la Parentalidad positiva, consideramos que la mejor conciliación de la vida personal y laboral es una exigencia social en la que todos nos debemos de implicar ya que influye muy positivamente en el bienestar de la infancia y en la garantía de sus derechos.

Explorar y poner en marcha medidas de conciliación basadas en el interés superior de los niños y las niñas requiere el compromiso real y el esfuerzo no sólo de los poderes públicos, sino también de las empresas y el sector privado.

Al fin y al cabo, la socialización primaria en la familia es  clave para la construcción de futuros ciudadanos adultos, responsables y  comprometidos con los cambios sociales, nosotros nos sumamos a lo dicho por el Consejo de Europa y promovemos la parentalidad positiva como  la fórmula idónea para velar por los derechos de la infancia, garantizar su bienestar y asegurar su protección además de favorecer un presente socialmente responsable.

                                                       http://plataformadeinfancia.org