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lunes, 24 de junio de 2013

CONVIERTE TUS EMOCIONES EN PRODUCTIVIDAD


La tensión emocional provocada por la crisis interfiere directamente con las relaciones cotidianas; buscar estímulos positivos permite mejorar la percepción de cada día.
Por lo tanto las actitudes negativas influyen directamente en el desempeño laboral cotidiano.
El entendimiento del mundo, lo realizamos a nivel cognitivo pero lo experimentamos con el emocional. Por ello nuestra percepción de la realidad tiene mucho que ver con la congruencia entre la expectativa emocional que tenemos respecto a algo, y lo que emocionalmente experimentamos; por ejemplo si la película de miedo realmente nos asustó la reconocemos como "buena", y si nos hizo reír más que asustarnos, entonces no habrá cumplido la expectativa que teníamos respecto a ella y no lo aprobaremos.
Las emociones impactan en nuestra conducta, para bien y para mal. Hay muchas cosas que no hacemos porque nuestras emociones nos lo impiden y esto también afecta en todos los ámbitos.
En situaciones sociales y económicas como las que vivimos, nuestras emociones están a flor de piel y por varias razones, a veces hemos postergado muchas, aguantamos otras, si somos líderes de equipos es a nosotros a quienes nos toca tranquilizar a los demás, pero nuestra emocionalidad sigue presente.
Tenemos miedo, estrés, incertidumbre, un sentimiento legitimo de preocupación y agobio; Lo importante es ser consciente de las mismas y lograr un cambio de actitud, desde el mismo momento que demos cuenta de esto, ya que si dejamos pasar los cambios, tratar  de ser positivo cada día será más difícil, porque cada día habrá menos espacio en tu saco mental de emociones.

La reacción en cadena principalmente se da por acumulación; no por repetición del estímulo (si te cuento el mismo chiste 10 veces seguidas dejas de reírte). Así desde Life Balance y la Fundación Internacional O’Belén, queremos acercaros algunos consejos que consideramos de gran utilidad para que la emocionalidad trabaje a favor de uno y no en su contra:

1.    Ten especial cuidado con las emociones que te permites los primeros minutos del día, ya que estas modifican la química de tu cerebro y te hacen susceptible o no a otras emociones.
2.    Prepara desde la noche anterior toda tu rutina matutina, la de tus hijos, familia, es preferible cansarte unos minutos más, en la noche, arreglando la ropa, los almuerzos, las tareas, que desgastar tu actitud en detalles logísticos por la mañana,  generando estrés por pequeñeces desde el comienzo del día.
3.    Busca empezar el día con estímulos de emociones positivas, puedes, por ejemplo, charlar tranquilamente en el desayuno, dejando tiempo para disfrutar de ello, preparar un montón de fotos de tus hijos y hacer la rutina de revisar 5 cada mañana, inclusive compartirlas en el desayuno, etc.
4.    De camino al colegio es importante escuchar música, charlar en el coche acerca de algo divertido, jugar adivinanzas, hasta dejarlos en la escuela o realizar cualquier cosa que genere emocionalidad positiva.
5.    Especialmente ocupa tu mente en el traslado de tu casa a la oficina, si sabes que en el camino habrá tráfico o te espera un largo trayecto de transporte público; conscientemente decide ocupar tu mente en un buen libro, en las clases de inglés, en escuchar la radio o en repasar la receta de cocina que harás al llegar a casa, pero mantén ocupados tus pensamientos para que la parte cognitiva reine y no te permita emocionalidad negativa antes de llegar a la oficina.
6.    No te enganches en emociones de displacer, déjalas pasar.
7.    Practica la tolerancia.
8.    Hablar de la crisis y de situaciones negativas genera acumulación pero también libera emocionalidad, es decir, por un lado te descargas pero por el otro tienes que escuchar la versión de tu interlocutor, lo que te da nuevos estímulos adversos. Procura escoger adecuadamente a las personas para descargarte, busca liderazgo, fortaleza y actitud posita en ellos, si alguien te escoge a ti, escucha con tu hemisferio cognitivo, no con el emocional.
9.    Si estás viviendo un nivel emocional adverso elevado, toma una pausa, interrumpe unos minutos tu tarea cotidiana para romper el efecto acumulativo.
10.    Haz ejercicio, es buen momento para usar la endorfina para descargar  tus emociones y te hará disfrutar de un sueño más profundo y reparador.
11.    En casa con tus hijos, familia  o pareja, disfruta de la calidez, de las emociones positivas que hay entre la familia  y trata de ser empático, sobre todo tenemos que mencionar que  los niños se angustian mucho con el efecto acumulador de ver angustiado a sus padres, aunque lo que les suceda nada tenga que ver con ellos o con la familia.
12.    Antes de dormir es importante hacer un breve inventario mental de todas las cosas buenas que uno tiene en su vida, salud, familia, techo, privilegios y agradecerlo. Agradécete a ti mismo también por lo que has logrado.

La crisis puede traer momentos complicados pero lo que realmente altera el equilibrio emocional no es el derrumbe, sino la cantidad de tiempo que tardemos en remover los escombros.

Necesitas que todo tu talento este enfocado en pro de tus objetivos productivos y que tus emociones sean usadas como palancas proactivas de la acción.


Piensa, reflexiona y actúa para conseguir productividad con tus emociones.





lunes, 20 de mayo de 2013

CONCILIACIÓN Y OCIO FAMILIAR

Es necesario un cambio cultural y social ante la conciliación familiar y laboral
Conciliar, compatibilizar, compaginar, organizar, armonizar...palabras fetiche en una sociedad atemporal.

El interés que despiertan las necesidades de los niños, su educación y desarrollo, la situación laboral de las familias y las políticas empresariales  hacen que estructuremos nuestra vida de una determinada manera y dentro de esta gestión también entra el “ocio familiar y conciliación” y siendo más específicos el “Ocio Infantil”

Queremos destacar desde la Fundación Internacional O’Belén  la creciente importancia del ocio familiar en el desarrollo infantil y que en la actualidad que vivimos la falta de tiempo que los ritmos profesionales actuales imponen, influye directamente en los propios niños.

La conciliación de la vida familiar y laboral es difícil pero muy necesaria. Para ellos, en esa conciliación es importante buscar la calidad del tiempo compartido más que la cantidad de tiempo que se pasa junto a nuestros hijos/as y no debe confundirse el tiempo de permanencia con tiempo de disfrute y participación activa en las actividades.

El ocio familiar debe tender a la búsqueda de actividades en las que puedan participar los miembros de la familia y que generen una sintonía como punto de unión y conexión entre los miembros. El juego y la diversión común son un punto ideal para el aprendizaje de valores, normas y  actitudes.

También queremos destacar desde Life Balance el  papel de los abuelos y abuelas en los tiempos de ocio del niño/a, como recurso paliativo de las incompatibilidades temporales debido al incremento de responsabilidad y a las circunstancias sociales que por las que pasamos.

Pero… ¿Hacia dónde vamos?

En el ámbito laboral, España camina despacio hacia la flexibilización de horarios para fomentar la conciliación.
Pero para poder alcanzar modelos que ya existen en Europa o Estados Unidos más que un simple cambio de actitud empresarial, se demanda todo un cambio cultural y social ante la conciliación familiar y laboral. Se ven cada vez más casos en los que se comparte el tiempo gracias a la tecnología, (podemos ver a nuestros hijos/as por medio de video conferencias, dispositivos webcam, etc.) pero este no es el modelo ideal.
Sería importante que las familias conocieran la oferta de ocio que se les brinde en su entorno, los recursos comunitarios accesibles, etc. ya que la influencia del ocio en el desarrollo de los niños/as es vital y en la mayoría de las situaciones la infancia desarrolla sus actividades de ocio -esenciales para su socialización y crecimiento- condicionada a los tiempos familiares y sus posibilidades de conciliación.


Desde Life Balance proponemos algunas de las actividades de ocio a compartir en familia, que deben de adaptarse a las características de desarrollo de nuestros hijos/as.
Actividades de ocio realizadas en el hogar.
  • Juegos de mesa.
  • Actividades en casa: construcciones, puzzles, jugar a las muñecas//os, dibujar, escuchar música, canciones, leer, manualidades, disfrazarse con lo que tenemos, recortables, bailes, etc.
  • Que el ocio mencionado anteriormente no se vea reemplazo en mayor medida aunque sea compartido al de ver televisión, la consola,  el ordenador e internet ( respecto a este tipo de ocio tener en cuenta siempre, Tiempos y contenidos adecuados a edades).  
Actividades de ocio infantil fuera del hogar estas sobre todo suelen darse los fines de semana, lo que trasluce los condicionantes de las jornadas escolares y sus prolongaciones así como la disponibilidad temporal de los padres y madres para llevarlas a cabo.
  • Asistir a espectáculos culturales y deportivos: cine, teatro, museos, partidos, etc.
  • Realizar juegos o actividades físico-deportivas: bicicleta, jugar a la pelota, escondite, juegos tradicionales.
  • Jugar en el campo o en otros espacios rurales, jugar en espacios públicos urbanos parques, plaza. Juegos al aire libre.


Desde los Programas Life Balance y desde la Fundación O’Belén queremos comprometer a las empresas e instituciones en la implementación de medidas conciliadoras que incrementen la flexibilidad y abran opciones a tener una vida en la que integrar las exigencias laborales con las tareas de cuidado y acompañamiento de los hijos/as y con la vivencia de que un tiempo de calidaden familia no sea un imposible. Así se trataría de garantizar, una mayor disponibilidad para compartir tiempo, también de ocio, con los hijos e hijas.




miércoles, 8 de mayo de 2013

Reflexionando O'Belén. Algunos Efectos de no conciliar...


Irritabilidad, conducta desafiante, lloros continuos o sentimiento de soledad son los síntomas más habituales de la depresión infantil. Un trastorno cada vez más frecuente entre los niños que pasan muchas horas solos en casa porque sus padres trabajan, según alerta la psicóloga Laura Rojas-Marcos. 

Asegura que el 40% de los españoles, de entre 6 y 12 años, están toda la tarde solos en casa, invierten este tiempo en ver la televisión o jugar con la videoconsola. Una situación cada vez más frecuente en los hogares del siglo XXI y que, según los expertos, puede afectar al comportamiento e incluso provocar trastornos psicológicos en los pequeños.

lunes, 15 de abril de 2013

LAS EMPRESAS, VEHÍCULO PROMOTOR DEL VALOR PARENTAL, Respuestas O’Belén.


Los jóvenes piden a las empresas tiempo para tener y criar a sus hijos. El 84% afirma que tendría hijos si contara con más ayuda legislativa y económica. Algunas madres trabajan desde casa y cuidan de sus hijos. 

Tiempo para la crianza… 
Es la principal reivindicación que piden los españoles para formar una familia y tener hijos.

En lugar de construir más escuelas infantiles para los menores de tres años, los padres quieren unos horarios laborales acordes con las jornadas escolares, más flexibilidad en las horas de entrada y salida del trabajo, un horario adaptado al europeo, una bolsa de horas para atender las necesidades de los hijos, poder reducirse la jornada según las responsabilidades familiares, promocionar el teletrabajo o el trabajo por objetivos, disfrutar de excedencias sin temor a perder el empleo... Estas son algunas de las propuestas que han lanzado muchos españoles a través de una encuesta online que ha realizado la Plataforma Conciliación Real Ya. Más de mil personas han participado, sobre todo mujeres entre los 26 y 50 años que quieren tener hijos o que ya están criando a alguno.

Los padres deberían tener más tiempo para estar con los hijos y sería conveniente que esto se favoreciera, pero también es importante que ese tiempo que tenemos para dedicar a la familia, hasta que la conciliación que queremos se haga posible, sea tiempo saludable y reconstituyente para todos, es decir de calidad.


Consideramos que tras la jornada de trabajo, hay que seguir manteniendo el listón de la educación familiar que se merecen nuestros hijos, y en algunas ocasiones las fuerzas se encuentran mermadas y la energía que demanda cada etapa por la que están desarrollándose, no es la misma que la que a veces pueden ofrecer sus padres. Y…ya que parece que el tiempo es limitado… ¿a qué padres no les gustaría ofrecer a sus hijos ese tiempo que tienen con calidad?. Considerando que aunque esas fuerzas difieren de un día de vacaciones a un día laboral, de una etapa a otra, etc. si es importante y necesario que se apliquen las pautas, se ponga en práctica la comunicación adecuada  y se gestionen las mejores actividades a compartir con nuestros hijos, en el tiempo que tenemos para que éstas sean las adecuadas y así, aunque con poco tiempo, sigamos creando un vínculo de apego saludable en familia, y esto se puede aprender.

Y, cómo aprender esto si estamos la mayor parte de nuestro tiempo en el trabajo?.
Desde la Fundación O’Belén, hemos reflexionado acerca de esta cuestión y consideramos que las empresas en las que tantos padres y madres trabajan, por medio de sus acciones formativas se conviertan en vehículo promotor del valor parental, favoreciendo, a través de los programas de formación continua que todo trabajador recibe y desde una óptica nueva –psico educativa- la mejora de las relaciones familiares, desde el marco laboral, con sus consiguientes beneficios para todos, para las familias de nuestra plantilla y para la empresa:

-Ayuda a los empleados y sus familias a resolver situaciones personales complejas.
-Equilibrio entre responsabilidades personales, familiares y laborales.
-Satisfacción familiar, Disminución del índice de absentismo y rotación.
-Mayor satisfacción con el trabajo.
-Aportación a los beneficios sociales de la empresa.

La conciliación no sólo es un tema de tiempos, es un tema de Calidad en el tiempo que le dedicamos a la Familia”.



jueves, 4 de abril de 2013

LOS PADRES DEBEN ESTAR, SIEMPRE QUE SEA POSIBLE, AL LADO DE SUS HIJOS

Describiendo un día laboral cualquiera de una familia con hijos pequeños o adolescentes, en la que ambos progenitores trabajan, sería algo parecido a esto:

“…puede que uno de los padres se levante y salga a trabajar incluso antes de que se hayan levantado sus hijos. En caso de que sí coincidan todos a primera hora, cada uno desayunará rápido y por separado, sin sentarse a la mesa y sin dedicar a este momento al menos veinte minutos, como sería recomendable….quizá uno de los padres pueda acompañarles al colegio, pero es probable que esta compañía sólo llegue al autobús que hace la ruta para llegar a clase, sobre todo cuando los padres trabajan lejos de donde viven... además los niños se quedarán, por norma general en el comedor, sin llegar a casa hasta que acabe el colegio o las clases, acabando su jornada “educativa” a las 17 o las 18 h  o en el caso de los adolescentes a las 14-15 h.
… Y, a partir de este momento, empiezan las verdaderas dificultades para la familia. Se puede considerar afortunada aquella en la que uno de los padres tiene un horario comprimido, un turno de mañana, o trabaja en una empresa en la que existen políticas de conciliación que le permitan hacer coincidir su horario de salida con la salida del colegio de sus hijos….

En cuestiones de conciliación, los niños son los que más sufren y, sin embargo, los que menos voz y voto tienen en este asunto.

Desde la Fundación internacional O’belén, queremos que estas pequeñas notas que a continuación exponemos, ayuden a concienciar a favor de la conciliación, aprendamos desde la óptica que nos compete, empleado, empresa, jefe, trabajador… a  ponernos en el lugar de los niños y niñas, hijos e hijas que en la mayoría de las ocasiones pasan el tiempo en actividades extraescolares o con otras personas que no son sus padres, cuando no es solos en casa, conocidos como “niños llave”. Como padres y madres que llegan cansados en la mayoría de las ocasiones de una larga jornada de trabajo es importante, desde una perspectiva psicológica, conocer qué actividades desearían realizar nuestros hijos/as con nosotros, comunicarnos con ellos y dar valor al tiempo que pasamos con nuestra familia, a pesar de que las cosas en nuestro día laboral no nos hayan salido como esperábamos. 

En este sentido es importante que el tiempo en casa lo utilicemos para convivir y dialogar con nuestros hijos, preguntarles por sus sentimientos y preocupaciones, ofreciéndoles apoyo y escucha para crear, a pesar de la ausencia durante el día, un apego saludable y consistente.

Si bien la buena educación debe trasmitirse en todo el entorno del niño, es en el núcleo familiar donde comienza y donde existe mayor capacidad de influencia, por lo que es responsabilidad de los padres trasmitírselo.Pero, ¿cómo podemos hacerlo cuando apenas tenemos tiempo de estar con nuestros hijos/as y sin perder la paciencia, tras un día de trabajo?

Para conseguirlo, queremos aportar desde nuestra experiencia en el cuidado de la infancia y sus familias, cinco pautas fundamentales:

1. Dar ejemplo: Si los niños ven cómo sus padres se comportan de una forma adecuada y coherente, sin perder la calma, a pesar del día que hayamos tenido, ellos aprenderán por imitación. Así, hemos de tener presente que aunque nuestros hijos sean pequeños, perciben y entienden a su manera lo que le ocurre a sus padres, por lo que es importante ser claros en nuestras actuaciones.

2. Enseñarles directamente: Tantas veces como necesiten, corrigiendo sus errores como si estos los hubieran cometido por primera vez. Debemos de tener en cuenta que no hemos de obligarlos de forma coactiva, sino decirles qué es lo que nos gustaría que hicieran y comprobar que lo han entendido, preguntándoles o pidiéndoles que nos expliquen con sus palabras lo que les hemos transmitido.

3. Refuerzo positivo: Cuando pongan en práctica lo aprendido  o consideremos que lo están intentando debemos elogiarles y reconocer el mérito, una mirada y una sonrisa, una caricia o un simple gesto de complicidad, es mucho más gratificante para nuestros hijos que cualquier regalo. Esto les hace sentirse bien y procurarán repetir el comportamiento. 

4. Comunicar sentimientos: Es importante que siempre haya tiempo para hablar en familia y que además de ocupar un tiempo para el diálogo, mientras compartimos alguna actividad gratificante con nuestros hijos, a pesar del duro día,  dediquemos tiempos diferentes a cada uno de ellos, diferenciando necesidades, sentimientos y ofreciendo concesiones en función de la edad, de las preocupaciones o demandas que nuestros hijos nos hagan, dando importancia así a la individuación de cada uno. Que se sientan escuchados y si en un momento, por falta de tiempo no podemos ofrecerles lo que nos piden, no olvidar que siempre hay otro momento para recordarse lo y dárselo, sin que quede en el olvido.

5. Constancia y rutinas: a pesar de que a veces no podemos pasar todo el tiempo posible con nuestros hijos, es muy importante mantener las rutinas que estructuran su vida y ser muy constantes y sistemáticos con las pautas y normas de casa y no sentirnos culpables por ello, más cuando apenas estamos poco tiempo con nuestros hijos y cambiar esta forma de ver las cosas pensando que con las normas, las rutinas y nuestra sistematicidad estamos educando a nuestros hijos/as con calidad y dando verdadero valor a nuestro y su tiempo en familia.

Nuestra Fundación quiere acercar  a través de sus programas  Life Balance la importancia de cuida a las familias de los trabajadores ya que consideramos que no sólo es importante que el empleado, padre/madre, tenga en cuenta estos criterios, sino que desde las empresas se potencie el pensamiento en nuestros menores, que son el futuro,  proporcionando a los empleados medidas para conciliar, formación en temas educativos, estrategias para el cuidado de calidad  de los hijos/as, hábitos saludables en la familia,  desde el ámbito laboral de tal forma que además de proporcionar atención y estrategias educativas especializadas a nuestros trabajadores directamente cuidamos a sus familias y a nuestra infancia.


A través de los siguientes dibujos, podemos ver como los niños desean que sus padres estén mas tiempo en casa y la importancia que le dan al tiempo que pasan o les gustaría pasar con sus padres.


 Así  Reflexionemos,  pues "una imagen vale más que mil palabras".



Fuente imágenes: concurso escolar “¿Cuánto tiempo tienes para mí? realizado por ARHOE  ”Asociación para la racionalización de los horarios españoles”.